Zumos de frutas. Sus tipos

Los zumos de frutas (o incluso el de verduras) son una opción muy nutritiva considerada de bajo riesgo alimentario. Sin embargo, esto no significa que no haya que tomar precauciones a la hora de elaborarlos para evitar cualquier bacteria o agente patógeno.

Entre estos microorganismos destacan la E.coli y la salmonella, que pueden estar presentes en las cáscaras de las frutas. Cuando se trata de jugos industriales, el producto debe someterse al proceso de pasteurización, es decir, a calor extremo para matar cualquier microorganismo que pueda haber.

Si el jugo será elaborado en casa habrá entonces que lavar bien las frutas elegidas con agua clara antes de preparar así como tener cuidado con la contaminación cruzada, es decir de la que puede darse por el traspaso de bacterias de las cáscaras al cuchillo u otro utensilio y superficie a la fruta ya pelada.

Lo cierto es que los jugos de frutas, dependiendo de su proceso de elaboración, se clasifican en:

*Zumo de fruta: se obtiene de la fruta a través de procesos mecánicos. Conserva casi la totalidad del color, sabor y aroma de la fruta original.

*Zumo de fruta concentrado: para elaborar este jugo se elimina el agua de la fruta y se le añaden aromas.

*Néctar: se elabora con entre un 25 y 50 por ciento de jugo de fruta, más agua, azúcares o edulcorantes artificiales.

*Zumos enriquecidos con vitaminas y minerales sintéticos.

*Zumos biológicos, sin aditivos.

*Así también podrán encontrarse refrescos a base de zumos de frutas.

En septiembre del año pasado, la Comisión Europea presentó una propuesta para prohibir el agregado de azúcar en la producción de zumos. “Sin azúcares añadidos” sólo permitiría endulzar los néctares y otros productos específicos, que deberá estar correctamente indicado en la etiqueta o envase.

Con respecto a los controvertidos aditivos, vale destacar que la mayoría de los zumos no contienen, en gran parte gracias a la Directiva Comunitaria 2001/112/CE que sólo permite añadir a los zumos un máximo de 15g/l para corregir la acidez.

En el caso del néctar, se puede añadir un máximo de un 20 por ciento de azúcar o miel, que también podrá sustituirse por edulcorantes.

Vía Consumer

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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