Viajar en avión, consejos de salud

Viajar en avión

Viajar en avión es un proceso por el cual muchas personas pasan aprovechando las vacaciones, ya sean las de verano o las de invierno. Necesitamos recurrir a este tipo de transporte con el objetivo de desplazarnos a todo tipo de destinos, especialmente a aquellos más alejados. Pero el problema, como ya sabréis, es que el avión no es un lugar precisamente cómodo para pasar un buen número de horas. Para evitar problemas de salud debemos aplicar unos consejos que nos ayudarán a encontrarnos mejor.

Viajar en avión, la salud es lo primero

A veces cuando estamos dentro del avión nos convencemos de la importancia de “aguantar lo que sea” porque estamos deseando llegar a nuestro destino por todos los medios posibles. Nos emocionamos pensando en llegar a ese lugar en el cual queremos pasar unos pocos días y descuidamos nuestro nivel de comodidad. Lo peor que podemos hacer es quedarnos sentados durante 10 horas en nuestro asiento y no levantarnos en ningún momento, porque cuando lleguemos al lugar de destino estaremos cansados y tendremos dificultades en las primeras horas de las vacaciones.

Por eso el primer consejo que os damos es que estéis activos durante el viaje. En casos anteriores os hemos hablado de los beneficios de hacer yoga en el avión. A esto vamos a añadir la importancia de levantarnos del asiento de vez en cuando, para estirar las piernas y caminar un poco por los pasillos del avión. No debería haber problema en que lo hagamos, salvo que el vuelo se encuentre pasando por turbulencias y seguro que vemos cómo otras muchas personas lo hacen con la intención de evitar sufrir problemas de salud, sobre todo en las piernas. Al caminar por el avión lo que estaremos haciendo será evitar la producción de coágulos de sangre que podrían ser muy problemáticos para nosotros, dado que es posible que deriven en problemas graves.

Otros consejos que podemos aplicar para encontrarnos bien incluyen beber mucha agua (así que no dudéis en pedirle toda la que necesitéis a las azafatas), usar cojines para viajar más cómodamente (sobre todo para beneficiar la posición de la espalda) e incluso buscar otros accesorios ortopédicos que nos puedan ayudar. Tendréis que protegeros más o menos dependiendo de la duración del viaje y del nivel de sensibilidad que tengáis en este aspecto.

Ideas para evitar dolores

Hay muchas personas a las que les duelen los oídos cuando están viajando en avión. No es algo que ocurra en todos los casos, pero le puede pasar a cualquiera. En otros momentos la única molestia que sentiremos será en el despegue y en el aterrizaje. Si las molestias las tenemos durante todo el trayecto habrá que ponerle remedio. Una buena forma es tomando una medicina antes del vuelo, así que para la vuelta del viaje es importante que nos hagamos con una. En cualquier farmacia nos la podrán proporcionar. Un método que podemos usar para salir del paso es beber mucha agua, dado que grandes cantidades de esta (pero sin exagerar) nos pueden ayudar a aliviar los oídos. Y como último recurso tendremos la opción de comer chicle, algo que también suele dar buenos resultados.

Consejos para el avión

Consejos que te permitirán volar mejor

Los aviones son entornos en los que el ambiente suele ser seco. Esto significa que hay ciertos tipos de bebidas que no nos van a ayudar nada de nada. Aunque os parezca muy atractiva la idea de beber alcohol mientras estáis en el vuelo, y quizá os guste para intentar aliviar el miedo que tenéis a volar, esta idea no es del todo recomendable. El motivo es que el alcohol contribuirá a que os sequéis todavía más, por lo que será una medida contraproducente. Lo mismo podemos decir de otras bebidas, como es el caso del café siempre y cuando no sea descafeinado. Cuando la azafata pase por vuestro lado con el carrito de bebida deberíais pedirle una bebida sin cafeína, como agua, un zumo o cualquier otro tipo de alternativa. Eso os ayudará a que el viaje sea más agradable.

Cuando llegue la hora de comer (o cenar) y os ofrezcan distintas opciones en el menú disponible, recomendamos elegir la que resulte más ligera. No os dejéis llevar por el atractivo de algunas de las comidas, puesto que pueden sonar muy bien pero luego ser demasiado pesadas. Normalmente los menús de los aviones ya están optimizados en este sentido, pero nunca está de más ser un poco más precavidos siempre que podamos.

Después de la comida y de hacer un poco de ejercicio en el avión recomendamos echar una siesta y dormir en la medida de lo posible para relajarnos, que así las horas pasen más rápido y que no suframos jet lag una vez llegado al destino (siempre y cuando estemos encajando bien con el horario del país de llegada). Viajar en avión no tiene porqué convertirse en una mala experiencia si tenéis en cuenta estos consejos… ¡buen viaje!

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Acerca de Flor Milano

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