Verano: cuidado con la deshidratación, y en especial en bebés y ancianos

Ya en verano, y con las temperaturas más elevadas, será más que necesario cuidar al máximo la hidratación. Si bien los grupos más vulnerables son los niños y ancianos, nadie está exento de la posibilidad de sufrir una deshidratación si no toma abundante líquido, si se mantiene mucho tiempo fuera y, más aún, si se realiza ejercicio intenso.

En cuanto a los síntomas de la deshidratación, pues también dependerá de la edad: en los niños, quizá haya una sensación general de malestar, llanto sin lágrimas, piel, boca y lengua secas y agrietadas, ojos hundidos, piel grisácea y menos cantidad de orina, mientras que en los adultos y mayores también se puede presentar dolor de cabeza, cansancio, confusión mental y falta de concentración, sequedad en la piel, entre otras señales.

Pero puede suceder que estos síntomas no sean fáciles de detectar, más cuando se trata de niños y ancianos, entonces habrá que tratar siempre de prevenir ofreciendo agua y líquidos de forma frecuente durante el día, y más en verano.

Una forma de lograr que se beba más será variando los líquidos que se ofrecen. El Observatorio de Hidratación y Salud (OHS) está llevando una campaña adelante, bajo el lema “Hay mil formas divertidas de hidratarse, en la cual se brindan los siguientes consejos para no descuidar la hidratación de los más pequeños:

*Si se trata de bebés, hasta los seis meses, lo mejor será leche materna: 0,7 litros.

*En bebés de siete a doce meses, 0,8 litros entre leche materna, agua, zumos y bebidas complementarias, así como en alimentos.

*Niños de uno a tres años: 1,3 litros, cuatro tazas, entre lo que se debe contar el agua simple.

*Niños de cuatro a ocho años: 1,4 litros, casi cinco tazas de líquidos.

Lo recomendado es que siempre sea el agua la bebida principal en los pequeños, pero también se podrá complementar con zumos naturales de frutas, refrescos, té frío o infusiones varias. Así también, no olvidar que hay muchas frutas y verduras con alto porcentaje de agua en su composición, por lo que siempre deberán tener a mano.

Finalmente, compartamos algunos consejos básicos para que tanto niños, adultos como ancianos estén siempre hidratados:

*Crearse el hábito de beber agua siempre, aunque no se tenga particularmente sed.

*Tener en un lugar visible una botella de agua de 1,5 litros de capacidad, y beberla antes de terminar el día.

*Recordar que, como mínimo, se debe tomar entre 2 y 3 litros de agua y líquidos por día, y más aún si hace mucho calor y/o si se realizan esfuerzos físicos.

*Tanto a bebés, niños y ancianos ofrecer siempre agua, zumos y bebidas con frecuencia, y vigilar especialmente a bebés y enfermos.

*Evitar, por el contrario, las bebidas con alcohol (ya que deshidratan).

*Reducir también al máximo posible las bebidas azucaradas.

*Y evitar perder líquidos en exceso, por caso, no estar bajo el sol de forma innecesaria durante largos períodos, no hacer actividad física en los momentos de más calor del día, etc.

Vía Consumer

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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