Un desayuno rico en fibras y de IG bajo favorecería la quema de grasas en el ejercicio

desayuno El desayuno es una de las comidas principales del día, de hecho, nunca debería pasarse por alto (aunque haya quiénes lo hagan): ya que el organismo hace muchas horas que no recibe alimento y por lo tanto lo requiere para poder comenzar bien el día, con energías y el combustible necesario.

Y ni que hablar si se va a realizar ejercicio, es fundamental para cargarse de las energías necesarias, y ahora también, un reciente trabajo científico señala que no sólo es importante desayunar sino también prestar atención a qué se desayuna, y más aún si lo que se quiere es quemar grasas excedentes.

Según este estudio realizado en el Reino Unido, y que tomó como muestra un grupo de mujeres sanas pero que al principio llevaban una vida sedentaria, encontró que una vez comenzaron a realizar actividad física, quemaban más grasas aquéllas que tomaban un desayuno rico en fibras pero bajo en índice glucémico (IG).

El equipo de la doctora Emma J. Stevenson de la Universidad e Nottingham analizó la oxidación de la grasa tras el ejercicio en unas ocho mujeres (que no hacían dieta): algunas consumieron antes de la actividad un desayuno de IG bajo, y otras, alto.

Según explicaron los autores, el de IG bajo consistía en “muesli y leche, yogur y duraznos enlatados, y una pequeña cantidad de jugo de manzana”, lo que incluía unos 3,5 gramos de fibra, mientras que el de IG bajo, se conformaba por “copos de maíz y leche, pan blanco y mermelada y una bebida con glucosa y gas”, equivalente además a sólo 1,5 gramos de fibra.

En el estudio, cada una de las ocho participantes (cuya edad promedio era 24 años), en dos etapas distintas, consumió uno de los dos desayunos, y a las tres horas caminaron por una hora. Así se halló que durante el ejercicio, las mujeres tuvieron niveles más altos de oxidación total de grasa y más bajos de oxidación de carbohidratos tras el desayuno con IG bajo.

Los niveles de oxidación de grasas registrado por los expertos fue, en el caso del IG bajo de 7,4 gramos, y en el del IG alto, de 3,7 gramos de grasa por hora. Los niveles totales de oxidación de los carbohidratos fueron de 42,5 y 51,6 gramos por sesenta minutos, respectivamente.

Asimismo, después de un almuerzo idéntico, las mujeres dijeron sentir más saciedad cuando comían el desayuno con IG bajo. Es decir, que los resultados de este trabajo sugieren que un desayuno rico en fibra y con IG bajo elevaría tanto la oxidación de grasa como la sensación de saciedad.

Finalmente, los científicos sostienen que nuevos estudios deberían analizar los beneficios potenciales de largo plazo de la combinación del desayuno con IG bajo con el ejercicio unas horas después.

Vía Yahoo

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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