Turrones sin azúcar, terribles consecuencias de su consumo que no conoces

Turrón sin azúcar

Ahora que estamos en Navidad y se acerca la Nochebuena es el momento ideal para hablar de algunas cosas que nos preocupan y entre ellas se incluyen los turrones sin azúcar. ¿Son la solución tan deseada por los diabéticos o hay marcas que están jugando con la salud de estas personas enfermas? Hemos investigado para poder informaros de la realidad sobre este dulce que, desgraciadamente en algunos casos, resulta irresistible.

Turrones sin azúcar, verdad a medias

Los diabéticos tienen un problema con el azúcar: no pueden ingerirla y esto les aleja de una buena cantidad de alimentos, especialmente de los dulces. Normalmente la fuerza de voluntad es suficiente para evitar cualquier tipo de tentación, lo que ayuda a no picar lo que no se debe. Pero en Navidad todo cambia. Todos somos un poco menos resistentes a las tentaciones y vernos rodeados por personas que comen dulces navideños sin parar es algo que al final nos acaba contagiando. Así que eso nos lleva a comer algún que otro trozo de turrón, con el problema que eso supone para nuestra diabetes.

Por eso existen los turrones sin azúcar, que llevan expandiéndose en las tiendas en los últimos años. Cada vez hay más marcas que los preparan con la intención de cubrir ese hueco que hay en el mercado. Son más caros, eso es muy real debido a que el margen de venta es menor, pero eso no suele ser un impedimento, al menos para comer un poquito y saciar así nuestras ganas de turrón. El problema es que al hacerlo no nos estamos dando cuenta de que estamos afectando a nuestro organismo de otra manera.

Sin azúcar, pero con otras cosas

El problema es que efectivamente estos turrones no tienen azúcar, pero tienen otras cosas. La ausencia de azúcar se cubre con la incorporación en la fórmula de maltitol, un sustitutivo habitual del azúcar que se tiende a utilizar en muchas recetas. Más allá de los efectos secundarios y problemas que puede derivar el consumo de maltitol (que tiene mucha menos fuerza que el azúcar y por eso obliga a introducir más cantidad en cada alimento) hay que entender que los productos sin azúcar producen un mayor aporte calórico. Y es ahí donde se encuentra el gran inconveniente de este tipo de productos.

Porque la elección de un elemento que sustituya al azúcar se podría solucionar cambiando esta sustancia no por maltitol, sino por stevia, que tiene mucha más fuerza de endulzado y además es natural. Pero aún así estaríamos sufriendo la gran cantidad de calorías que supone comer estos alimentos. Y como sabréis si sois diabéticos o tenéis alguna persona diabética en la familia, una de las cosas que nunca deben ocurrir es que pierdan la forma y engorden. Porque aumentar excesivamente de peso en un diabético puede llegar a producir consecuencias catastróficas para la persona en cuestión.

consumo de turrones

Una cruda realidad

Varias organizaciones de la salud que han trabajado en el estudio de los turrones libres de azúcar añadida hablan de cómo estos alimentos acaban siendo más nocivos que los turrones originales. Bien es cierto que se reduce la cantidad de azúcar que incluyen, pero a cambio de ello se encuentran preparados con componentes de mucha peor calidad entre los que es difícil apreciar valores nutricionales positivos. Eso implica que la misma cantidad de turrón sin azúcar nos producirá un mayor aumento de peso que si lo comiéramos con azúcar. Los expertos de miras amplias, los que entienden los problemas por los que pasan los diabéticos, se debaten sobre cuál de las dos opciones es menos mala. El azúcar siempre se debe alejar en todos los casos, pero hay que ser muy conscientes de lo que estamos haciendo cuando comemos turrones sin ella.

En ningún caso hay que atiborrarse de ellos y mucho menos hacerlo si no tenemos pensado realizar ningún esfuerzo o actividad deportiva que nos permita bajar el incremento de calorías y grasa que habremos producido en el organismo. Por otro lado, se recomiendan dos cosas. La primera: mirar bien el etiquetado de los turrones para comprobar que los niveles de azúcar están al mínimo. La segunda: recurrir a turrones de fabricación casera para intentar encontrar algún producto que sea de más calidad y que, en el mejor de los casos, utilice stevia como forma de endulzar el alimento.

Así es posible que lleguemos a disfrutar de una Navidad muy dulce en la cual el turrón no se tenga que convertir en uno de nuestros dolores de cabeza. A los diabéticos siempre les recomendamos cuidarse mucho y mimarse a ellos mismos, puesto que lo más importante es vivir y no comernos un trozo de turrón que dentro de diez minutos habremos olvidado por completo. Por lo tanto, mucho ojo con los turrones sin azúcar y no nos dejemos engañar por la idea de seguridad que transmiten.

Compartir en Google Plus

Acerca de Flor Milano

Deja una Respuesta

¡Sé el primero en comentar!

avatar

wpDiscuz