Turrones, los beneficios de su consumo

Turrones en Navidad

Todos pensamos que los turrones son malos, muy malos. Los consideramos el maligno en la época de Navidad. Nos negamos a comerlos, aunque luego siempre acabamos picando con algún trocito. Nuestras familias cortan trozos y los ponen en bandejas y nosotros… al final comemos. Es ley de vida, nos pasa siempre. ¿Pero y si os decimos que el turrón no es tan malo? ¡No puede ser! Pues sí lo es, aunque como ya sabéis, con control, moderación y no cebándose, porque entonces vienen los dolores de cabeza y los kilos de más.

Turrones, beneficios ocultos

El turrón es uno de los dulces de Navidad más frecuentes en nuestra cultura, pero siempre lo hemos vinculado a un exceso de grasa, a calorías excesivas a las que no nos resistimos. Nunca nos habríamos planteado que pudiera tener algo positivo, aunque si lo pensamos, tiene bastante sentido. Dentro del grupo de dulces, de vicios que no deberíamos consumir de forma habitual, el turrón no es tan malo. Os podéis imaginar que, al estar preparado de una forma bastante natural (al menos el casero o el de las pastelerías más tradicionales), es mucho más sano que un bollo o dulce empaquetado de esos que tanto consumíamos cuando éramos niños. Así que, ya en comparación con eso los turrones salen ganando.

Pero además tienen beneficios que no se suelen mencionar por mucho que sean detalles que podrían ayudar a que en Navidad los consumiéramos sin tantos remordimientos. Porque hay que ver los remordimientos que sufrimos después de esas fechas clave en la Navidad en las que pecamos un poco con el dulce. Luego nos sentimos tan mal que terminamos apuntándonos al gimnasio y solicitando un plan para ponernos en forma (que no es malo, pero a veces lo decidimos hacer por los motivos equivocados y lo acabamos dejando…).

Aspectos nutricionales

Por supuesto, la información que os traemos no nos la hemos sacado de la manga y no estamos patrocinados por el turrón El Lobo (pero si quieren escribirnos estaremos encantados de negociar con ellos). Estos datos que os proporcionamos los sacamos de un estudio que se ha llevado a cabo en AINIA (Instituto Tecnológico de la Industria Agroalimentaria), que ha analizado los pormenores del consumo de turrón. Y a la conclusión a la que ha llegado es a la que os veníamos comentando: que hay aspectos nutricionales más positivos de los que pudiéramos imaginar con su consumo.

Uno de los beneficios se encuentra en los aminoácidos, que se han manifestado dentro de los turrones en una cantidad más que considerable y positiva. El que más destaca es la arginina, que tiene varias funciones en nuestro organismo a tener en cuenta. Con este aminoácido lo que estamos haciendo es prevenir que no suframos enfermedades de tipo vascular, mientras que también conseguimos proporcionar a nuestro cuerpo con un aporte necesario para encontrar el equilibrio. La arginina se encuentra dentro de las proteínas, y eso es algo que vamos a ganar de forma considerable gracias a este dulce Navideño.

Turrones navideños

¿Y pensabas que eso era todo?

Pues no, también introducimos en el cuerpo más fibra. La fibra está presente en los turrones y es algo por lo cual estamos muy agradecidos. ¿Qué seríamos sin la fibra? Siempre necesitamos un poco más para que nuestras funciones en el intestino y todo lo relacionado con el sistema cardiovascular se encuentre en el mejor estado posible. Es cierto que no vamos a comer turrón porque tenga fibra, pero sí es algo que podremos valorar cuando estemos analizando los pros y los contras de su consumo.

Lo mismo ocurre con el aporte de fitoesteroles que realiza este dulce. ¿Para qué nos sirven? La principal función de estas grasas es que el volumen de colesterol que acabamos absorbiendo con las comidas sea inferior. Así que si teníamos miedo de aumentar nuestro colesterol debido al consumo de turrón, pensemos que la realidad es que el efecto es totalmente distinto. Por otro lado, no olvidemos que los fitoesteroles también tienen otro papel importante en el cuerpo: son útiles para prevenir que suframos enfermedades severas como el cáncer en algunos de los órganos de nuestro cuerpo, como la próstata o el colon. Ya sabéis que no inmunizan, pero sí ayudan, y nunca viene mal tener más puntos para evitar enfermedades como estas.

Dos beneficios más

Aún tenemos dos aportes adicionales muy positivos de los que son responsables los turrones. Por una parte, comer este dulce implica que mejorará el rendimiento oxidativo del organismo. Esto nos coloca en una posición de lujo para poder enfrentarnos a los radicales libres que tanto daño nos pueden hacer. Por otra parte, el turrón también protege contra problemas cardiovasculares por un motivo añadido respecto a los que hemos dicho antes: la grasa que nos aporta es la buena, la saludable, y esa consigue que estemos más sanos. Por lo tanto, los turrones son buenos, con moderación y siempre consumiendo los de calidad demostrada.

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Acerca de Flor Milano

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