¿Qué es la trocanteritis?

Síntomas de la trocanteritis

A medida que pasan los años todas las personas vamos envejeciendo y notando cómo de forma progresiva aparecen nuevos achaques y dolores. Lo que en tu veintena no parecía ni existir, a partir de los 50 puede convertirse en un dolor desconocido que te puede hacer dudar hasta de qué parte de tu cuerpo te molesta. Un buen ejemplo de ello es la trocanteritis, una dolencia que afecta directamente a la zona de la cadera y que puede bajar hasta la pantorrilla, provocando que muchas veces la confundamos con un dolor de ciática y esto haga que resulte más difícil diagnosticarla y tratarla.

¿Qué es la trocanteritis?

Esta afección de la cadera afecta directamente a la articulación que une la cadera al fémur. En esa zona tenemos unas pequeñas bolsas llenas de líquido que ayudan a las articulaciones y tendones a lubricarse para su buen funcionamiento. Esta especie de lubricante es conocido como sinovial. Cuando esta bolsa se inflama o irrita lleva a que no pueda haber una amortiguación natural entre los huesos, provocando así esa terrible molestia que por lo general afecta a las mujeres de 40 a 60 años o a deportistas de élite.

Estos son los síntomas

Aparte de sentir un dolor intenso en la zona de la cadera hasta la pantorrilla, otro síntoma que la caracteriza es la pérdida de fuerza muscular en la zona, haciendo que sea más fácil sentir las piernas flaquear o sufrir caídas. Hay personas que tienen síntomas más evidentes, como un calor intenso en la zona, enrojecimiento, hinchazón o incluso una sensibilidad excesiva. Como ya adelantamos, muchas veces confundimos la trocanteritis con un dolor de ciática o con problemas de artrosis. Por eso ante los primeros síntomas es vital ir al médico y explicar el cuadro médico que se padece para que este decida si es necesario o no someterse a una resonancia magnética para asegurarse al 100% de que se sufre de esta dolencia de cadera.

¿Cuál es la causa?

No existe una razón que demuestre al 100% que un alimento o un hábito pueden provocar esta molestia. Pero sí está más que claro que las personas que tienden a hacer movimientos repetitivos con la parte baja del tronco tienen más posibilidades de que los nervios que se sitúan en la zona de la cadera se inflamen y por tanto empiecen estas molestias. Lo mismo ocurre si tenéis un trabajo que implique estar muchas horas sentados, posición que causa que no se puedan mover o estirar las piernas como es debido.

Riesgos para la trocanteritis

La edad también es un factor importante de cara a sufrir esta patología conocida como bursitis trocantérea. Una mala caída a la que no se le prestó la atención necesaria o una operación de cadera pueden ser causas de padecer esta patología que suele afectar más a las mujeres que a los hombres.

Algunos trucos para evitarla

Lo primero que os podemos decir es que hay que evitar llevar una vida muy sedentaria. Dar un paseo al día tiene opciones de ayudar positivamente a que los nervios que se sitúan en la cadera no se inflamen y por tanto creen ese cuadro clínico de dolor punzante e intenso. En caso de tener los primeros síntomas, no lo dudéis y consultarlo a vuestro médico de cabecera.

En ocasiones un poco de hielo en la zona y un antinflamatorio son capaces de detener el dolor y hacer más llevadera la trocanteritis y, sobre todo, conseguir evitar que se convierta en un dolor crónico. Porque cuando empiezan estos dolores o achaques los vamos dejando e intentamos sobrellevarlos de la mejor manera posible sin acudir corriendo a las manos de un especialista. Así vemos que lo que se podría haber curado con un medicamento o incluso con unas sesiones de rehabilitación se puede convertir en un dolor que nos acompañará el resto de nuestras vidas. Y hay que reconocer que hay cosas más agradables para que nos acompañen hasta el fin antes que un dolor intenso al caminar.

Ejercicios que os pueden venir muy bien

Existe una rápida y simple tabla de ejercicios para evitar estas molestias, ya que estaremos fortaleciendo los músculos del interior del muslo que afectan a la cadera. Para hacerlos solo necesitaréis una esterilla de yoga o una superficie dura (la cama también es una opción) y hacer los movimientos que te indicaremos.

El primer ejercicio se hace boca arriba, aunque también puede hacerse bocabajo si lo necesitáis, siendo importante que os sintáis cómodos. Esta rutina inicial no tiene más misterio que alzar la pierna todo lo que podamos mientras la mantenemos recta, es decir sin doblar la rodilla. Para hacerlo tenéis que seguir estos pasos:

  • Acomodaros en el lugar donde hacéis el ejercicio e inhalar
  • Alzar la pierna lentamente hasta que no puedas levantarla más
  • Mantener unos segundos la posición
  • Exhalar y bajar la pierna igual de lento
  • Series de 2 con 15 repeticiones

Para el siguiente ejercicio solo necesitas moverte un poco hasta ponerte de lado y repetir el proceso, esta vez abriendo las piernas formando una V con estas.

Y de esta manera conseguiréis frenar la aparición de trocanteritis sin tener que realizar un gran esfuerzo. Tomad buena nota de cómo se realiza el ejercicio para que no lleguéis a encontraros con este problema a lo largo del tiempo y que así disfrutéis de una vida mucho más sana y agradable.

Foto: Lucas Cobb

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