Tomar el sol, mitos que debes conocer

Tomar el sol

Cada día escuchamos algún mito relacionado con tomar el sol. Algunos de ellos son peligrosos si los aplicamos en nuestra vida, dado que nos pueden llevar a encontrarnos en situaciones bastante peliagudas. Por ello hemos decidido que es el momento ideal para hablar de algunos de estos mitos, tirarlos por tierra e informaros de forma adecuada sobre lo que realmente debéis tener en cuenta sobre los rayos del sol. De esta manera estaréis protegidos y evitaréis cualquier tipo de consecuencia dañina.

Tomar el sol, mitos peligrosos

Hay algunos mitos que son divertidos y otros simplemente peligrosos. Uno que nos preocupa mucho es el vinculado con las horas del sol. Todos sabemos que hay unas horas del día en las que ponernos morenos es más peligroso porque los rayos del sol son más intensos y pueden producir más daños en nuestro cuerpo. El problema es ¿qué ocurre el resto de las horas? Hay personas que están tan locas que creen que durante ese periodo de tiempo es mejor que se expongan al sol sin ningún tipo de protección. Normalmente hablamos del periodo de tiempo que da lugar durante las primeras horas del día, antes de que la intensidad solar comience a ser más poderosa. Y también se aplicaría a las horas posteriores al momento de la siesta.

Lamentamos decir para quienes tengan la costumbre de salir de casa sin ningún tipo de protección por hacerlo a esas horas, que no están a salvo. La realidad es que hay rayos ultravioletas que pueden producir cáncer a cualquier hora del día. Es cierto que los más peligrosos no actúan bajo ese horario, pero no hay nada que nos mantenga protegidos. Nos estaremos exponiendo de la misma manera al riesgo de sufrir cáncer, a otro nivel, pero igualmente peligroso. Por lo tanto, recordamos a todo el mundo que es imprescindible usar protector solar cuando salimos a la calle en verano. Eso os evitará muchos disgustos.

Mitos de la protección solar

Exponerse al sol es toda una odisea y también lo es salir simplemente a la calle durante el verano. Tenemos que tener en mente que no nos protegemos por gusto, sino por la obligación que tenemos con nosotros mismos de no enfermar y acabar falleciendo debido a que fuimos irresponsables en el contacto con el sol. Por eso debemos huir de mitos tan extendidos como el que nos lleva a elegir una u otra crema de protección. Hay quienes creen que deben utilizar la de una intensidad u otra dependiendo del momento del verano, en base a si hace más o menos calor. ¿De verdad pensáis que se trata de algo tan simple? De ninguna manera. Nosotros os recomendamos que apliquéis siempre en vuestro cuerpo un protector que tenga un factor de al menos 30, como poco.

Crema solar

Por otro lado, no debéis olvidar que poneros protector para el sol antes de salir de casa no significa que os estéis poniendo una armadura invisible que os dure hasta que volváis por la noche. La realidad es muy diferente. El efecto del protector solar tiene una duración y si pasamos muchas horas fuera de casa tendremos que ser conscientes de que necesitaremos volver a ponernos el protector. Para ello es recomendable tener un envase de pequeño tamaño que podamos llevar a cualquier parte.

Y seguimos con los mitos. Otro de ellos dice que cada parte del cuerpo nos la tenemos que proteger en base a un nivel. En los brazos menos protección, en las piernas todavía menos, pero en la cara hay que poner muchísimo protector. Pero esto, una vez más, es un mito. Hay que ponerse el protector de manera uniforme por todo el cuerpo que quede expuesto a los contactos con los rayos ultravioletas. Y acabamos con uno de los preferidos del público: la resistencia de algunos protectores solares. Hay leyendas que hablan de un protector solar que sigue activo cuando te has bañado en la piscina, te has dado una ducha y luego te has dado otro chapuzón. ¿Es posible? No, es imposible. La resistencia al agua de los protectores solares es relativa. Todo depende de cómo nos mojemos, de cuánto tiempo estemos bajo el agua, de si es agua marina, del cloro y de muchos otros factores. ¿Nuestra recomendación? Que cuando hayáis salido de la piscina os pongáis un poco más de protector.

Como estos hay otros muchos mitos relacionados con la acción del proceso de bronceado. Unos dicen que es bueno ponerse moreno durante todo el año y que así en verano ya estemos totalmente preparados. Pero os diremos que dado que los rayos del sol no son precisamente nuestros amigos, es preferible reducir el contacto con ellos a los meses de verano. El sol es como ese amigo de la infancia al que solo veis una vez al año y al que no soportáis demasiado, aunque por algún motivo le necesitáis. En pequeñas dosis es tolerable y beneficioso, pero si el contacto fuera constante seguro que os pasaba factura. Tomar el sol es algo muy serio y debéis evitar caer en estos mitos.

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Acerca de Flor Milano

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