Técnicas de depilación: mitos y curiosidades

Depilación de piernas

Una de las cosas que más odiamos las mujeres, aparte de los kilos de más y las líneas de expresión, es sin duda alguna el vello de nuestro cuerpo. Los molestos pelitos que aparecen siempre en el momento menos indicado son fuente de horror y dolor por partes iguales. ¿O es que existe alguien a quien no le resulte increíblemente doloroso aplicar cera o pasarse una depiladora eléctrica en según qué partes del cuerpo?

Todas las mujeres, por muy fuertes que seamos, siempre le tenemos temor a ese momento de tener que examinar y eliminar cualquier rastro de vello de la superficie de nuestra piel. Pero ahora seamos sinceras y reconozcamos que con todo el dinero que gasta una mujer en cera durante 5 años se pueden pagar técnicas de depilación, como un tratamiento láser o de fotodepilación y evitar así el dolor de forma rápida y eficaz en tan solo 6 sesiones. ¿Quieres conocer los mitos y curiosidades sobre estas técnicas? Entonces atentas a lo que os contamos.

Técnicas de depilación, diferencias principales

Una de las diferencias más notorias es el dolor. La fotodepilación es, por lo general, indolora y se hace con un rayo de luz que se mueve en distintas direcciones debido a su amplia longitud de onda. Esto provoca que sea un sistema que puede abarcar cualquier tipo de vello, sea cual sea la parte del cuerpo en la que lo aplicamos. Aunque este sistema demuestra su gran eficacia desde casi la primera sesión, la piel sufre más irritación y pueden surgir quemaduras si se expone la zona tratada al sol sin ningún tipo de protección durante las 48 horas después de hacerse la fotodepilación.

La depilación con láser es un método que abarca menos piel y que es más selectivo, puesto que solo busca atacar al folículo del pelo, quemándolo de raíz y haciendo que cada vez crezca más y más lento hasta que, finalmente, se caiga. A diferencia de la anterior técnica, el uso de láser puede resultar más doloroso y molesto en el momento en el cual la piel recibe las pulsaciones de luz. Este dolor se puede ver incrementado por culpa de los productos de belleza que nos aplicamos en el cuerpo. Un ejemplo es la reacción del desodorante con el líquido frío usado al aplicar láser, similar al de las ecografías. La unión de ambas sustancias crea pequeñas micro burbujas que son imperceptibles para los ojos, pero que al contacto con la luz explotan causando así un dolor terrible en la axila. Tal es el dolor que produce que sentimos la zona arder y se nos irrita incluso después de la sesión. Esto no significa que la piel se haya quemado o que aparezcan manchas, es simplemente una reacción de los tres elementos juntos. Por eso es importante ir con el cuerpo completamente limpio y sin cremas, desodorantes o perfume para evitar esta molesta reacción.

Dicen que es muy caro

¡Completamente mentira! Es cierto que las sesiones pueden parecer muy costosas, pero piensa que se hacen cada dos meses. Si contamos el dinero que gastamos en dos meses de comprar productos para la depilación o en acudir a salones de belleza, la cantidad invertida es más o menos la misma que vale una sesión de láser o de fotodepilación.

Salón de belleza para depilación

¿Es obligatorio ir a clínicas de cirugía estética?

Antiguamente las clínicas de cirugía estética eran los únicos lugares donde se hacían tratamientos de eliminación de vello mediante láser. Ahora esta técnica se ha ido abriendo en el mercado de las esteticienes y es muy habitual encontrar salones de belleza que apliquen este tipo de tratamiento. Algunos son más baratos que otros o tienen ofertas tan atractivas como el láser en piernas y axilas por el precio de uno. No obstante, estemos alerta, puesto que lo barato puede acabar saliendo caro. Así que olvida fijarte en los precios y busca un sitio confiable donde la persona que haga el láser tenga titulación y, sobre todo, explique cada paso que da y sepa contestar todas y cada una de las preguntas que le hagamos. Pensad que el láser es una luz que irrita y debilita mucho la piel durante unos días, por lo que es posible que aparezcan manchas si no se aplica de forma correcta.

Algunas curiosidades

Aunque la fotodepilación tenga buenos resultados casi desde la primera sesión, está demostrado que esos pelos que elimina siempre aparecen y en más cantidad con el paso de los meses o años, cosa que no ocurre en los tratamientos con láser. Por su parte, el láser no puede eliminar el vello de color blanco o de una tonalidad muy clara debido a que no lo detecta y no quema el folículo. Por lo tanto, es completamente inútil utilizar esta técnica si el vello que tenemos es rubio. Sin duda, son dos factores que deberíamos tener en cuenta a la hora de decidirnos entre estas dos técnicas de depilación.

Foto: Simon Pielow

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Acerca de Flor Milano

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