
Las semillas de chia son una gran opción nutritiva, pero veamos cómo pueden consumirse:
-La gelatina: para prepararla no hay más que remojar durante 30 minutos una parte de semillas con 10 partes de agua hervida fría o agua mineral. Al cabo de ese lapso quedará una gelatina que se puede agregar a cualquier tipo de preparación, tanto dulces como saladas. Se puede sumar sopas, yogures, tartas, aderezos, entre otros. Lo que no utilices de esta gelatina puedes conservarla, sin problemas, durante varios días en el refrigerador.
-Las semillas de chia también se pueden incorporar a la harina: con 3 a 4 cucharadas de semillas que se agregue por kilo de harina se pueden elaborar panes, fideos, galletas, etc., mucho más nutritivos.
-Aceite: también vienen aceites producidos de primera presión en frío con chia, por ello, suelen ser mucho más concentrados en omega-3 que las semillas en sí mismas y que cualquier otro aceite.


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