Últimamente, varias voces se han oído en referencia a las bondades de las sandías, inclusive aquéllas relacionadas con su supuesto poder afrodisíaco y como estimulante sexual -a tal punto que se ha llegado a equiparar esta fruta con el Viagra-.
Al margen de esta última discusión, que tiene a sus seguidores y detractores, veamos algunos beneficios básicos de las refrescantes sandias -ideales para comer sobre todo ahora en verano, momento en que el calor agobia-:
-Las sandías tienen altos porcentajes de antioxidantes, a uno de ellos en especial, el licopeno, se le atribuyen propiedades anticancerígenas importantes. Este compuesto también está presente en otros vegetales de pigmentación rosada-rojiza, como el tomate y los pomelos rosados.
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De acuerdo a un reciente estudio llevado a cabo por la Universidad A&M de Texas, en Estados Unidos, la refrescante sandía tendría efectos similares sobre la potencia sexual masculina que la conocida “pastillita celeste”.
Según las propias palabras de Bhimu Patil, director del Centro de Mejora de Frutas y Vegetales de dicha Universidad: “cuánto más estudiamos las sandías, más nos convencemos de lo asombrosa que es la fruta al proporcionar elementos de fortalecimiento al cuerpo humano”.
En concreto, varios elementos presentes en estas frutas actuarían mejorando la irrigación sanguínea a los capilares, incluidos los del pene. La clave parece estar en ciertos tipos de fitonutrientes, sobre todo en uno conocido como citrulina, la cual tiene la capacidad de producir un relajamiento de los vasos capilares.
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La Sandía contiene un 94% de agua aproximadamente, y contiene un porcentaje bajo de vitaminas, de las cuales el magnesio y el potasio son las más destacadas en ella.
Teniendo en cuenta que contiene tanta cantidad de agua, podremos comer grandes cantidades de esta fruta y saciar nuestra hambre ya que el contenido de azucares en esta fruta son muy, pero que muy bajos.
Una buena manera de tomar Sandía, es en zumo, sinceramente a mi me aburre estar apartando las pepitas constantemente, o escuchar a alguien que me dice de nuevo: -¿NO TE LAS COMES?
Así que un buen día decidí coger una Sandía, la partí en pedazos, le saque la cascará y la licue con pepitas y todo. Problema resuelto puedo tomar Sandía sin tener que estar apartando “pequitas negras”. Recuerda tomarlo bien frío y pruebalo ya verás como no querrás tomar otro zumo esta buenísimo.
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