Los probióticos, de los que tanto se habla en este último tiempo, parecen ser más que uno de los “alimentos funcionales” más estimados del momento. Los probióticos son microorganismos que ayudan a mantener el balance intestinal entre los microorganismos “buenos” y los “malos”, es decir, el equilibrio en la flora intestinal.
Una reciente investigación, llevada a cabo por la Universidad de Michigan, corroboró que los probióticos ayudan a su vez a reforzar el sistema inmunológico: estimulan la producción de las defensas del organismo.
Sin embargo, los investigadores creen que aún queda mucho por aclarar: quieren entender cómo es exactamente esta relación entre los microorganismos y el sistema inmune.
Los probióticos pueden encontrarse en una gran cantidad de alimentos: principalmente, en yogures, ciertos quesos y leches.
Vía That´sFit

Los probióticos son microorganismos vivos que, o bien están de manera natural en varios alimentos, o bien son adicionados en el proceso de elaboración de otros.
Estos microorganismos “buenos” aportan distintos beneficios adicionales sobre la salud humana. Estas ventajas pueden ser producidas por estimulación selectiva del crecimiento y/o por actividad de una o un número determinado de bacterias en el colon.
Hay dos tipos principales de probióticos: los bifidobacterias y las bacterias acidolácticas.
Los probióticos pueden ser de gran utilidad para:
-La prevención y tratamiento de diarreas infecciosas.
-Tratamiento de la intolerancia a la lactosa.
-El refuerzo del sistema inmunitario.
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