
El cáncer y otras enfermedades evitables, relacionadas con hábitos de vida poco saludables, se cobran la vida de unos 36 millones de personas cada año, muchas de los cuales podrían haber, quizás, prevenido su enfermedad si hubiesen actuado a tiempo.
Según calcula el Fondo Mundial de Investigación del Cáncer (WCRF), llevar una vida más saludable, con una dieta sana y equilibrada, sin el mal hábito del tabaco y de las bebidas alcohólicas, y evitando el sedentarismo, podría prevenir hasta 2,8 millones de casos de cáncer anualmente en el mundo.
El cáncer ha aumentado en un 20 por ciento en la última década, hasta el punto de que unos 12 millones de nuevos casos se diagnostican cada año. Los tumores, las cardiopatías, la enfermedad pulmonar y la diabetes constituyen, según la entidad, los mayores desafíos sanitarios.
La WCRF ha presentado hace poco su último informe sobre enfermedades no transmisibles (ENT), donde manifestó que son los líderes políticos quienes tienen la oportunidad única de combatir esta epidemia de cáncer y de otras dolencias relacionadas con el estilo de vida que, como se dijo, se cobran 36 millones de vida cada año.



Lo más leido