
El hecho de vivir en una gran urbe, en un vecindario en donde el ruido del tránsito y el mismo tráfico muy pesado pueden llegar a cansar e incluso a elevar el estrés, también puede repercutir en nuestra presión arterial: de acuerdo a un estudio realizado por expertos suecos, el vivir cerca de una vía muy transitada puede elevar el riesgo de hipertensión a largo plazo.
Estos resultados que salieron publicados en la revista especializada Environmental Health, se suman a otra evidencia anterior que relacionaba el exceso de ruidos con un deterioro de la salud.
Los autores encontraron que más de 24.000 adultos que residían en zonas con calles ruidosas eran más proclives a sufrir de presión arterial elevada en comparación con quienes lo hacían en una región más tranquila.
Aunque el estudio no prueba “directamente” dicha relación, sí sugiere que en muchos casos influyó, según señaló el equipo de Theo Bodin, del Hospital de la Universidad de Lund, en Suecia.
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