
A modo de contrapartida a la “Fast Food” (comida rápida o chatarra), hace unos cuantos años surgió un movimiento llamado “Slow Food“, una forma contraria de concebir la alimentación que apuesta por el tiempo en la preparación y consumo de los alimentos de forma tradicional y particular.
Esta “filosofía” distinta de alimentación, que ya lleva unas dos décadas de vida, busca recuperar sabores ya casi olvidados, proteger la biodiversidad y a algunos alimentos que hoy están casi en “peligro de extinción”.
Lo cierto es que desde la “moda” del “fast food“, detrás de la cual hay grandes empresas multinacionales de la alimentación que se han basado más en crear productos de bajo coste y forma rápida, además de una uniformidad global en los sabores y servicios, la alimentación natural, clásica y sana ha sido un tanto olvidada.
Y este olvido de los valores tradicionales han hecho no sólo que la nutrición se descuide sino también potenciado un modo de vida rápido, ligero y poco saludable, el fast live.

Si eres aficionado a las carreras, un deportista, sea novato o aficionado, sabes bien que tu alimentación es esencial, no sólo para mantener en óptimo estado tu salud sino también para tu mejor rendimiento físico: no es suficiente con obtener de los alimentos la energía que necesitas sino que tampoco se deben descuidar los nutrientes.Veamos, de acuerdo al sitio
La clave la tenemos en las proteínas, son ellas quienes regeneran los músculos después de un esfuerzo considerable y hacen que puedas mejorarlos y adaptarlos a cargas más intensas de trabajo, porque no sólo vive de carbohidratos un deportista.