
Nuevos estudios sugieren que aquéllas mujeres adultas que han sido amamantadas durante su primera infancia tienen hasta un 17 por ciento menos de posibilidad de desarrollar cáncer en sus mamas, en comparación con aquellas que no lo fueron.
Sin embargo este porcentaje sólo se dio en aquellas mujeres que no eran hijas únicas o las hermanas mayores: por el contrario, esta disminución del riesgo se registró mayormente en las mujeres que tenían dos o tres hermanos mayores.
Esta investigación abre algunos interrogantes como, por ejemplo, si la edad de la madre o el tiempo en que se dio el pecho también tienen que ver en esta reducción de las posibilidades de padecer cáncer de mama. Para responder todas estas cuestiones habrá que hacer más investigaciones.
Este estudio fue realizado por especialistas de

leer más


