Ayer explicamos en que consistían las bebidas rehidratantes y cuál es la diferencia entre sus distintas variedades. Si quieres informarte un poco al respecto puedes hacerlo aquí.
Si entrenas, corres o haces algún tipo de actividad física, es posible que algunas veces no tengas dinero o lugar cercano para comprar una bebida rehidratante comercial antes de tu ejercicio, o simplemente te olvidaste de hacerlo, no te preocupes puedes probar con prepararte una tú mismo. Es muy fácil y además, casi con seguridad, la podrás hacer con ingredientes que siempre hay en casa, así que toma nota:
Hipotónica (ideal para consumir antes, durante y hasta dos horas después)
*1 litro de agua
*1/2 taza de jugo de naranja
*Una pizca de sal
Sólo tienes que mezclar bien y agitar estos componentes en un recipiente con tapa, y refrigerar.
leer más
¿Hipotónicas, Isótónicas o Hipertónicas?
Antes que nada es necesario definir qué se entiende por bebida rehidratante: por lo general, las que se elaboran comercialmente no son más que un compuesto líquido que contiene además de agua ciertas cantidades –que varían según el tipo- de carbohidratos (azúcares y polímeros de glucosa), que son los encargados de aportar energía, y/o de electrolitos (sales minerales, entre las que destaca el sodio, potasio, magnesio y cloro) que son los que favorecen el restablecimiento del equilibrio de los fluidos corporales.
Hay algunas que, además, contienen saborizantes y vitaminas.
La diferenciación entre las hipotónicas, las isotónicas y las hipertónicas radica, principalmente, en la concentración de estas bebidas en comparación con la concentración de los propios fluidos corporales.
leer más