Suelo pélvico, ejercicios para reforzarlo

Suelo pélvico

Para muchas mujeres el suelo pélvico es un problema que les produce dolores de forma habitual y al cual hay que intentar dar remedio cuanto antes. Con el objetivo de conseguirlo hay una serie de ejercicios que podemos realizar y que nos ayudan a que cada vez lo tengamos más fortalecido. En especial vamos a necesitarlo si nos encontramos en un momento específico de nuestra vida en el cual tengamos debilitada esta parte del cuerpo. Esto puede ocurrir debido a varios factores que ahora desgranaremos.

Suelo pélvico, un problema frecuente

Si tenemos dolores en esta zona de la pelvis no tenemos porqué preocuparnos, dado que es un problema más común de lo que podamos imaginar. Se puede producir, como indicábamos, por diversos motivos. Uno de ellos es que hayamos alcanzado la menopausia. Antes de esto nos puede ocurrir cuando nos quedamos embarazadas o también después del parto una vez ya tenemos a nuestro hijo. Hay motivos aparentemente más inocuos que también son responsables de que suframos este obstáculo, como puede ser el estreñimiento, que suframos un gran nivel de estrés o que tengamos un nivel de obesidad demasiado elevado. Estas variables se pueden tener en cuenta como posibles responsables de que nos encontremos con problemas relacionados.

Ejercicios de Kegel

Si habéis estado embarazadas o lo estáis ahora, reconoceréis el nombre de los ejercicios de Kegel, porque son los que recomiendan los expertos a la hora de trabajar con el fortalecimiento del suelo pélvico. Para realizar esta acción no es necesario que estéis embarazadas, dado que el proceso es el mismo y los beneficios se mantienen. Hay dos tipos de ejercicio dentro de esta categoría entre los que podemos elegir dependiendo de cuáles sean nuestras posibilidades. Uno de ellos es rápido y el otro lento.

El rápido consiste en apretar los músculos y relajarlos de manera constante en series de diez repeticiones como máximo que deberemos hacer a lo largo del día. Es importante que inicialmente nos pongamos un tope máximo de repetir este ejercicio al menos tres veces cada 24 horas. Si no llegamos a las diez repeticiones es posible dejar la serie a medias, al menos al principio. A medida que pasen los días veréis que vuestra zona pélvica ha mejorado y que cada vez podéis hacer más repeticiones. Aunque aumentéis desde las diez originales, algo que recomendamos hacer, nunca deberíais superar un máximo de cincuenta repeticiones.

Por su lado, el modo lento es un poco más delicado. Comenzamos con un movimiento en el cual debemos contraer los músculos que tenemos en la pelvis. Después, con cuidado y suavidad los contraemos. En esta posición habrá que estar durante un periodo de cinco segundos. A continuación respiramos y nos relajamos otros cinco segundos. Seguimos con el mismo proceso bajo las diez repeticiones estipuladas en el modo rápido.

Otros ejercicios

Para quienes ya hayáis probado los ejercicios de Kegel y queráis cambiar un poco, porque entendemos que es fácil cansarse de repetir lo mismo una y otra vez, tenemos otras opciones. Nuestra recomendación es que vayáis a un gimnasio para poder utilizar una pelota de fitness. También es posible que lo hagáis en casa, pero no siempre es fácil hacernos con uno de estos accesorios (quizá alguna amiga o familiar que lo haya comprado nos lo puede prestar, eso sí). En cualquier caso, siempre podemos ir al gimnasio para utilizarlo. Con la pelota vamos a hacer varios ejercicios que consisten en colocarnos encima de la pelota, como si estuviéramos sentadas sobre ella.

En el primero el procedimiento da inicio con una contracción de la pared de nuestro abdomen. Cuando lo hagamos habrá que realizar una acción por la cual haremos una separación de las rodillas para luego juntarlas de nuevo. Os tenéis que fijar en algo muy importante: los pies siempre tienen que permanecer juntos, dado que será eso lo que haga que el suelo de nuestra pelvis se comience a ejercitar. En el segundo ejercicio vamos a colocar nuestras manos debajo de la cadera, garantizando nuestra estabilidad y seguridad. A continuación hay que llevar a cabo un movimiento de forma lateral que nos lleve a comprobar cómo vamos depositando nuestro en cada lado de la pelota de fitness que estamos utilizando. El otro ejercicio es más sencillo, pero este tampoco os resultará ningún problema una vez lo comencéis a repetir de manera frecuente.

Con estas prácticas deportivas haréis que vuestro suelo pélvico se refuerce y que esté mucho más sano y resistente. Es importante, como decíamos antes, que lo hagamos a lo largo de todos los días y que lo repitamos incluso cuando ya creamos que nos encontramos bien. Y cuando ya tengamos confianza completa en la recuperación tendríamos que hacerlo de vez en cuando como medida de ajuste para que nuestra zona de la pelvis nunca vuelva a estar en un estado tan delicado como llegó a estarlo antes de comenzar estos ejercicios.

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Acerca de Flor Milano

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