Soja: algunos motivos para no consumirla (parte II)

soja

La soja es una legumbre cuyos frutos suelen medir hasta 7 centímetros de longitud y cada uno posee 1 o 4 semillas en su interior. Se utiliza mucho en oriente como una legumbre más.

Sin embargo, algunas personas prefieren no consumirla por sus supuestos efectos adversos. En este artículo te vamos a presentar las razones por las cuales la soja es mal vista en algunas regiones del globo.

Efectos adversos: Problemas hormonales

La soja posee isoflavonas, que son compuestos vegetales (fitoestrógenos) que imitan el estrógeno, que es la hormona sexual femenina).

Aquellas mujeres que consumen soja pueden tener problemas o incluso dejar de menstruar si la incorporan a diario y durante años. Por su parte, el consumo en hombres supone menor cantidad de tetosterona, con un descenso importante en la libido.

Por otra parte, alimentarse con soja promueve el agrandamiento de la tiroides y formación del bocio. De esta forma, se ralentiza la función de la tiroides y suele desarrollar hipotiroidismo de tipo inmune. Estamos hablando del tipo de soja fermentada o sin fermentar. Por su parte, la formación de bocio afecta en mayor medida a personas mayores.

Aquellas personas que consumen soja con el objetivo de perder peso tienen que estar enteradas que, cuando se altera el normal funcionamiento de la tiroides, haciéndolo más lento, se gasta menos energía y existe una mayor dificultad para perder peso. Lo que se puede generar es la suba de algunos kilos adicionales, aún comiendo la misma cantidad y los mismos alimentos.

Lo que se recomienda para evitar futuros problemas como el hipotiroidismo, el asma y algunas alergias, es no alimentar a los niños con leches o papillas que contengan soja.

Por ejemplo, las niñas a las que se las alimenta con fórmulas con soja, debido a su alto contenido en hormonas vegetales, tienen antes la primera menstruación, lo que supone un mayor riesgo de cáncer de mama, asma y enfermedades cardiovasculares. Por otro lado, se cree que sus reglas tendrán mayor sangrado, dolor o molestias, parto prematuro y mayor dificultad para concebir. Incluso, se asocia al consumo de soja en el período de desarrollo, con futuros problemas en el aparato reproductor como tumores y anomalías.

También, estos productos suelen tener mayor cantidad de sustancias como el cadmio, manganeso y aluminio que las leches materna o de vaca. Por su parte, el exceso de manganeso se relaciona con el déficit de atención.

Vía: megustaestarbien.com, botanical-online.com

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Acerca de Daniela Deicas

Comunicadora social, periodista, trabajadora en varios rubros, redactora por naturaleza... Siempre buscando más, de eso se trata.

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