Slow life, recomendaciones de esta increíble filosofía de vida

Slow life vida

La filosofía slow life se ha convertido en una de las últimas tendencias entre todo tipo de personas. Aunque comenzó teniendo más notoriedad entre famosos y artistas, ha ido extendiéndose y ahora son muchos los expertos en vida sana que recomiendan esta forma de vivir en la cual buscamos momentos en los que desacelerar. Por mucho que haya personas a las que pensar en reducir el ritmo sea una pesadilla, es recomendable e implica mejoras importantes para el día a día. A continuación os daremos unos consejos que os permitirán aplicar esta forma de vivir para que os beneficiéis de sus características.

Slow life, todo es velocidad

Hay diversas pautas que debemos tener en cuenta para que este ritmo de vida funcione y nos aporte sus beneficios. Una de ellas, la fundamental, es que busquemos momentos a lo largo de la jornada para que desaceleremos. Habrá que pararse y pensar si estamos haciendo las cosas demasiado rápido o si vamos a un ritmo adecuado. En el caso de comprobar que estamos muy acelerados será recomendable que nos paremos un segundo y respiremos de forma profunda para poder relajarnos. Eso debería ralentizar nuestras acciones hasta el nivel adecuado y que así no suframos problemas debido a ello. Para aplicar esto con facilidad tenemos que imitar el comportamiento que realizamos cuando estamos caminando por la calle y, de repente, nos damos cuenta de que vamos demasiado deprisa. En ese momento nos paramos y le decimos a nuestros pies que bajen el ritmo. Exactamente lo mismo debemos aplicar en el día a día.

Busca tu propio espacio slow

A medida que avanza la popularidad de la life slow en la sociedad hay empresas que se están ajustando a su implementación. Eso ha llevado a que en algunas oficinas y centros de trabajo se habiliten espacios slow en los que los empleados pueden encontrar relajación durante unos minutos. Las actividades que se pueden llevar a cabo en estos lugares incluyen practicar yoga, meditación y otras actividades que le puedan proporcionar a nuestro cuerpo una dosis de tranquilidad extra.

Comer bien

Uno de los momentos del día en los que nos dejamos llevar por la velocidad de nuestras acciones es la comida. Si comemos en la oficina seguro que estamos acostumbrados a acelerar para terminar lo antes posible. Quizá porque queremos aprovechar ese tiempo para otra cosa, quizá para volver al trabajo y acabar antes de la hora. En cualquiera de los casos no son justificaciones sanas ni beneficiosas para nosotros. Nos tenemos que tomar nuestro tiempo para comer, para masticar y ayudar a que la digestión sea más sencilla. Para evitar sesiones de comida demasiado abruptas es fundamental que no comamos en nuestra propia mesa de trabajo, porque eso podría llevarnos a sufrir muchos inconvenientes.

Slow life meditación

Tiempo extra

A veces no desaceleramos porque tenemos la agenda tan apretada que es imposible hacerlo. Si echamos un vistazo a nuestro planning de tareas veremos que es posible que nos hayamos quedado sin huecos. ¿Qué hacemos en este tipo de situación? ¿y si necesitamos parar unos segundos y respirar con calma o dedicarnos unas horas simplemente a descansar? Por eso mismo en nuestra planificación tenemos que intentar dejar siempre una parte de tiempo que dedicaremos a nosotros mismos, a no hacer nada, a descansar o a darle a nuestro cuerpo lo que necesite. Se puede tratar del oasis que nos espere al final de un largo camino por el desierto. Es necesario que lo tengamos.

Respira y medita

Es necesario que respiremos y meditemos cuando notemos que lo necesitamos. La respiración nos ayudará a superar los momentos más tensos, esos en los que sentimos ansiedad y no sabemos cómo seguir con lo que tenemos que hacer. Si respiramos y nos relajamos seremos capaces de afrontar los retos que nos encontremos con más facilidad. La meditación será el siguiente paso, puesto que estar unos minutos llevándola a cabo le proporcionará a nuestra mente un descanso y, al mismo tiempo, una inyección de agudeza. Si combinamos respiración y meditación en los momentos en los que lo creamos conveniente seremos más felices, estaremos más tranquilos y reduciremos la velocidad para alcanzar un mejor estado.

Busca tu forma de disfrutar de un ritmo pausado

Cada persona es un mundo y la slow life funciona de forma independiente en cada caso. Tenemos que buscar la manera de aplicar estos consejos y de hacerlo en un entorno personalizado que nos permita progresar. Algunas actividades quizá no te resulten tan eficientes para reducir el ritmo como otras, así que haz pruebas y ve ajustando tu ritual de la forma más positiva para tu salud. Cualquier tipo de actividad, como el yoga, la pesca, la jardinería o la lectura, entre muchas otras cosas, nos ayudarán a ralentizar el ritmo de vida. En realidad hay muchas acciones que nos pueden beneficiar para reducir el ritmo, hasta aquellas que contradictoriamente no parecen enfocadas hacia la relajación. La slow life nos está esperando a todos, ¡mucha suerte!

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Acerca de Flor Milano

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