Sexo en la tercera edad: beneficios y riesgos

Sexo en la tercera edad

Hace poco tiempo hablamos de las relaciones sexuales a partir de los 50, mientras que ahora profundizamos en el sexo en la tercera edad. Queremos destacar, por adelantado, que son márgenes bastante alternativos, dado que la tercera edad, aunque no tiene un periodo establecido a partir del cual contar, se entiende como las últimas décadas de vida de las personas. Y las recomendaciones en este periodo de la vida son muy distintas a las del medio siglo, por lo que es importante tenerlas en cuenta si tenemos pensado tener este tipo de relaciones.

Sexo en la tercera edad, bueno y malo a la vez

Hasta ahora se había extendido entre las personas que el sexo era salud a cualquier edad y que resultaba muy beneficioso practicarlo sin importar cuáles fueran las características de las personas. Por eso siempre se recomienda que las parejas continúen teniendo relaciones por muy avanzada que sea su edad. Pero ahora un nuevo estudio desarrollado en la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, contradice lo que todos presuponíamos y deja claro que esta actividad es tanto buena como mala con varios factores a tener en cuenta.

Dicho de una manera inmediata, para no mantener el misterio mucho tiempo, podemos afirmar que el estudio concluye que el sexo en ancianos es recomendable en las mujeres, pero no así en los hombres. Eso, como iremos viendo a continuación, supone un importante problema para las parejas, que ahora se encontrarán con la duda de si practicar o no relaciones a la vista de los problemas que le puede producir al varón.

Conclusiones poco agradecidas

Aunque el estudio era necesario, los resultados no han calado hondo en la comunidad científica. Se destapa que a las mujeres el practicar relaciones en una avanzada edad les produce beneficios variados. Les proporciona la posibilidad de tener menos riesgo de sufrir hipertensión arterial y también ayuda de manera cardiovascular. En los hombres el efecto es contrario, dado que provoca problemas cardiovasculares y aumenta las opciones de que se produzcan infartos de miocardio, con lo que eso conlleva para el riesgo de la vida.

El estudio ha trabajado con 2204 personas que encajan en un rango de edad que va desde los 57 años hasta un máximo de 85 años, delimitando así el margen en el cual se querían estudiar los efectos del sexo. En todo momento la investigación se concentró en analizar los resultados de la práctica sexual sobre las posibilidades de que se produjeran problemas cardiovasculares. Para ello se estableció un proceso en el cual se midió la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la proteína reactiva y la aparición de distintas enfermedades y problemas de salud, como insuficiencia cardíaca o infartos. Estos factores fueron analizados en las más de dos mil personas que participaron en el estudio durante un periodo de cinco años.

beneficios del sexo

Los resultados fueron determinantes. Se comprobó que hubo un efecto negativo en los varones de avanzada edad que tenían la costumbre de tener relaciones sexuales en periodos de siete días. En estos casos aumentaba el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares. Los hombres que no tuvieron relaciones no vieron afectada su condición y esto tampoco ocurrió en las mujeres. Pero no solo eso, sino que del tipo de experiencia del que disfrutaron los hombres que practicaron el sexo también influyó en el margen de riesgo de sufrir episodios cardiovasculares. De esta forma, los hombres que más riesgo tuvieron practicando sexo son los que reconocieron después de hacerlo que las relaciones había sido muy satisfactorias. Los hombres que no tuvieron unas sensaciones destacadas no tuvieron tanto volumen de riesgo.

La explicación del problema

Tal y como han concluido los responsables del estudio, el problema se encuentra en que los hombres de edad avanzada tienen problemas para conseguir llegar al clímax. Esta tensión que se produce en sus cuerpos provoca que el cuerpo se fuerce más y que el entorno cardiovascular de los hombres se vea resentido. No importa si la dificultad para llegar al orgasmo se produce por un aspecto emocional y psicológico o por uno médico, dado que el estrés al que se somete el cuerpo es el mismo en ambos casos. Por otro lado, el estudio no descarta la variable de los fármacos que ayudan a los hombres a mantener el vigor sexual, puesto que afectan a su salud de forma significativa.

Con las mujeres el resultado es el opuesto. Las que reconocieron haber disfrutado más son las que mostraron menos riesgos relacionados con la hipertensión arterial y con problemas cardiovasculares. Por ello se concluye que las parejas más adultas deberían seguir teniendo relaciones, pero con moderación y buscando alternativas que puedan ser beneficiosas para ambas partes. A los varones no les viene mal, pero intentando reducir la práctica y evitando los fármacos, mientras que la mujer sí se beneficia del orgasmo, que produce una hormona muy beneficiosa para su organismo. El sexo en la tercera edad sigue siendo recomendable, pero con mucho control.

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