Sesiones de risa terapéutica, cada vez más utilizadas

En los Estados Unidos y otros países del mundo son cada vez más comunes las terapias de risa para tratar enfermedades crónicas, y graves, como es el caso del cáncer.

Para ejemplificar esta tendencia cada vez más fuerte, se puede mencionar al Centro del Cáncer Montefiore, que pertenece a la Universidad Einstein del Hospital homónimo (en Nueva York), aquí ya se han adoptado estas reuniones en las cuales acuden payasos, se hacen rondas de chistes y se ven comedias como parte de la terapia contra el cáncer.

Estas sesiones se realizan una vez por mes y son la parte fundamental de una terapia denominada “Fuerza a través de la risa”, que no es más que una de las tantas que hay y que forman parte de lo que se conoce como “risa terapéutica”.

Tanto la Sociedad de Cáncer estadounidense, de forma oficial, como otros especialistas en el tema avalan a la risa como una forma eficaz de reducir el estrés y propiciar el relajamiento: entre otros beneficios, se sabe que a través de la risa se puede bajar la presión sanguínea y acrecentar la función muscular.

Una de las coordinadoras de estas sesiones, Gloria Nelson, quién ha comenzado con esta labor hace cinco años, resaltó lo benéfico de estos encuentros para los enfermos ya que los ayuda a “concentrase en la vida, en vez de en la muerte”.

Cada vez que ríen, es como si botaran al cáncer. Uno asume el control, es como decirle no me controlas”, puntualizó la especialista en oncología con respecto a los efectos de estas sesiones sobre sus pacientes.

El caso más famoso de un caso de los efectos de la risa terapéutica fue relatado por Norman Cousins, editor de la revista Saturday Review, en su libro de 1979, “Anatomy of an Illness” (Anatomía de una enfermedad). Cousins afirmó en su artículo que una combinación de risa y vitaminas le curaron de una enfermedad que hubiera acabado con su vida.

“Descubrí con júbilo que 10 minutos de una risa a todo dar tenía efectos anestésicos”, escribió.

De cualquier modo, los expertos médicos señalaron que la risa y otras terapias alternativas como son la acupuntura, masajes y la meditación no son substitutos para la medicina tradicional, sino que son excelentes complementos ya que pueden ser usados para ayudar a aliviar la ansiedad que acompaña a la enfermedad.

Vía Clarín.com

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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