Se pide proteger en serio el corazón de los europeos

La Red Europea del Corazón (EHN, sus siglas en inglés) ha recomendado “pasar a la acción y plantarle cara a las enfermedades cardiovasculares“, ya que este tipo de patologías observa “cifras cada vez más preocupantes“.

En específico, se pide la clara voluntad e intervención de los Gobiernos europeos para hacer frente a este problema que causa cerca de 12.000 defunciones entre los europeos, entre infartos, accidentes cerebrovasculares y otros trastornos vasculares, según datos del último informe presentado por esta organización.

Dieta, Actividad Física y Prevención de las Enfermedades Cardiovasculares en Europa” es el título de este trabajo que enfatiza en el hecho de dejar de darle la espalda a estas enfermedades, que “están detrás de un ingente número de fallecimientos prematuros, y son causa de “un considerable porcentaje de discapacidades crónicas“.

Pero además de los costos en vidas, esta patologías también significan, cada año, 192 miles de millones de euros a los gobiernos, que se destinan a diagnóstico y tratamiento.

El informe señala que el problema principal radica en que “la mayoría de los países no cumplen las recomendaciones de consumo de sal y grasa saturada“, además, las grasas trans siguen haciendo estragos en la salud de muchos, al tiempo que “la ingesta de productos azucarados sigue siendo altísima“.

Por el contrario, los europeos tienen bajo consumo medio de frutas y verduras, al tiempo que al menos unos dos tercios de la población adulta de la Unión Europea “no practica una actividad física suficiente para mantener una salud óptima“.

Ante esta realidad que lejos de revertirse, sigue su curva ascendente, los especialistas piden una acción inmediata: “Sabemos que la respuesta a estos problemas debe provenir predominantemente de cambios en el entorno“, indican, por ello es “fundamental establecer un control de las opciones alimentarias disponibles y otros factores que influyen en lo que come la gente y en sus niveles de actividad física“.

La EHN ha formulado entonces una serie de recomendaciones dirigidas a las autoridades públicas para que desde la órbita pública lleguen a las industrias, los profesionales sanitarios y, en consecuencia, a las personas.

*Será preciso reformular los alimentos para reducir la cantidad de sal, grasas saturadas y azúcares.

*Eliminar, mediante una legislación efectiva, las grasas trans producidas industrialmente.

*Revisar los etiquetados y asegurarse de que todos sean claros y completos.

*Controlar la publicidad de productos poco saludables dirigidos a los más pequeños.

*Favorecer y facilitar las dietas equilibradas y la vida activa en colegios, guarderías y lugares de trabajo.

*Promover la lactancia materna y restringir la venta de sustitutos inapropiados

*Establecer estrategias económicas para que la comida sana sea más asequible, mientras que, por el contrario, encarecer los productos menos saludables.

*Obligar a las cadenas de restaurantes a aportar la información adecuada para que los clientes puedan elegir opciones saludables.

Vía Elmundo.es

Compartir en Google Plus
Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

Deja una Respuesta

¡Sé el primero en comentar!

avatar

wpDiscuz