
El glaucoma es un incremento en la presión acuosa del ojo. Esta problemática se presenta, más frecuentemente, en personas mayores de 40 años y parece tener un componente hereditario, ya que suele suceder que se presente en varios casos de una misma familia.
Entre los síntomas de esta enfermedad se incluyen: visión borrosa, ver halos alrededor de las luces y tener inconvenientes parar ver en la oscuridad.
Más allá de la tendencia innata que se pueda tener a desarrollar glaucoma en la madurez, también se lo ha relacionado con ciertas deficiencias vitamínicas, tal es el caso de la tiamina –o vitamina B1-, que se puede incorporar a través del consumo de pescados, carne roja, de aves, cereales integrales, legumbres y frutos secos, o de la vitamina A, presente en los huevos e hígado, y en los vegetales de color amarillo – naranja.
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