
En un primer post veíamos algunas de las características de la enfermedad celíaca o celiaquismo. En esta segunda entrega veamos algunos datos más sobre este trastorno autoinmune gastrointestinal, sus síntomas.
Con respecto a la sintomatología de la enfermedad celíaca debe decirse que puede variar de persona a persona, ya que alguien puede experimentar, por ejemplo, estreñimiento, y otra, por el contrario, diarrea, y una tercera, ninguno de los dos.
De cualquier modo, veamos a grandes rasgos, cuáles pueden ser los síntomas. Los relacionados con afecciones gastrointestinales van desde dolor abdominal, hinchazón y gases, estreñimiento o diarrea, una disminución del apetito o inapetencia, naúseas y vómitos, heces malformadas y muy hediondas, una pérdida de peso sin razón, hasta una intolerancia a la lactosa, que puede manifestarse en el momento del diagnóstico y generalmente, desaparece con el tratamiento posterior.
Así también, se pueden experimentar otras señales, aunque no de índole gastrointestinal como anemia, dolor en los huesos y en las articulaciones, falta de respiración y tendencia a la formación de hematomas, como consecuencia de la anemia, decoloración del esmalte dental y úlceras bucales, hipoglucemias, incluso la persona puede volverse más proclive a sufrir depresión.
En el caso de los niños también puede causar retrasos en el crecimiento y una desnutrición, con una consecuente deficiencia nutricional en minerales, vitaminas, etc.