
Hace unos días hablábamos en Vitadelia de los orzuelos, veíamos algunas características generales de ellos y las medidas básicas que se pueden tomar, pero ampliemos en este post un poco más sobre estos abscesos que se producen en los párpados.
Si bien los orzuelos pueden aparecer en cualquier momento, sin distinción de sexo, se ha observado que los niños pequeños pueden ser más propensos a padecerlos, y que ciertos factores ambientales irritantes o la exposición a productos químicos pueden aumentar el riesgo de contraer un orzuelo, por caso, el humo del tabaco también puede potenciar este riesgo.
El orzuelo puede surgir tanto en el interior como en el exterior del párpado y, como se dijo, es muy doloroso. Por lo general, suelen drenar y desaparecer entre unos dos a cuatro días por sí solos, en caso contrario, conviene consultarlo con un oftalmólogo.
Más allá de la toma de un analgésico o de la aplicación de compresas húmedas y tibias (por unos diez minutos cada vez) que no sólo ayudan a que madure más rápidamente sino también a aliviar el dolor y la inflamación, hay ciertas medidas alternativas que pueden considerarse:
-Los herbolarios recomiendan lavar los ojos con una infusión fría de hojas de frambuesa.
-Así también, se considera que las compresas de perejil pueden ser de utilidad para acelerar la curación, en el caso de los orzuelos externos.
Para llevar a cabo esto se debe verter una taza de agua hirviendo sobre un ramito de perejil fresco, y dejar reposar por unos diez minutos. Luego se toma un paño limpio y se humedece en la infusión. Finalmente, se coloca sobre el párpado cerrado por unos 15 minutos. Se recomienda repetir esta aplicación al menos unas dos veces al día hasta que el orzuelo haya desaparecido.
-Finalmente, se cree que una loción tópica de eufrasia (planta conocida por sus propiedades curativas sobre los malestares oculares) es de gran ayuda para aliviar tanto el dolor como la inflamación.
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