
El primer caso de Sida diagnosticado en el mundo fue el 1 de diciembre de 1981, y tuvo lugar en los Estados Unidos, en aquel momento en que no se sabía nada sobre la naturaleza ni características del VIH, este virus que hoy afecta a cerca de 33,4 millones de personas en todo el mundo, de acuerdo a los últimos datos de ONUSIDA.
El Sida se propagó rápidamente durante la década del 80, a tal punto que en la cumbre mundial de ministros de sanidad de 1988 se decidió dedicar un día especial a la lucha contra esta enfermedad, aún poco conocida y mortal. Así nació el Día Mundial del Sida.
Hoy, tras casi tres décadas desde sus inicios, el Sida sigue siendo una enfermedad grave, aunque se conocen sus vías de contagios y modos de prevención.
Además, y lo más importante es que aunque aún no se haya podido dar con la vacuna, la aparición de los fármacos antirretrovirales han hecho que deje de ser mortal para pasar a ser una patología crónica.
De todos modos, aún queda mucho por hacer, por instruir y redundar sobre su prevención, y trabajar en pos de los derechos de los afectados que muchas veces, y en muchos países, se vulneran sistemáticamente.
Por ello, y para terminar con la discriminación con la que muchos infectados deben vivir, o el hecho de que muchos queden fuera de los tratamientos adecuados, el lema de esta edición es “Acceso Universal y Derechos Humanos“. Los responsables de la organización de los eventos a realizarse durante esta jornada, han explicado que por eso se “ha pensado en unos textos informativos y concisos, orientados para ilustrar la relación entre le Sida y los derechos“.
La Campaña Mundial Contra el Sida (WAC, sus siglas en inglés) es la organización independiente que desde el 2005 se encarga de coordinar las acciones que se efectúan a nivel global para este Día Mundial del Sida. Para ver más detalles sobre esta edición e interiorizarte, no dudes en visitar su página.
Vía Elmundo.es
Añadir un comentario
