El ruido, un contaminante que pasa desapercibido

El ruido, un contaminante que pasa desapercibido 1


Aunque la mayoría de los países en el mundo incluyen normativa para proteger a las personas y el resto de seres vivos del exceso de ruido, lo cierto es que los límites establecidos legalmente se superan en infinidad de casos, y que la salud física de las personas pasa a un segundo plano en favor de otros intereses.

Los altos niveles de ruido generan daños al sistema nervioso, aumento del nivel de estrés, alteraciones del sueño e insomnio, reducción de la capacidad cognitiva y aumentan el riesgo de padecer enfermedades auditivas, cardiacas y respiratorias.

Según estima la Organización Mundial de la Salud, más de 120 millones de personas en el mundo padecen problemas de audición. Las consecuencias del exceso de ruido en el empiezan a padecerse a partir de exposiciones diarias a largo plazo si se soportan niveles de ruido superiores a 70 decibelios.

En la actualidad, siete de cada diez ciudadanos soportan a diario niveles de ruido superiores al límite de tolerancia. Lo ideal sería hacer cumplir las normativas vigentes en materia de nivel de ruido permitido, pero como eso parece tarea complicada, una solución interesante para evitar este posible riesgo de molestias y enfermedades es el uso de tapones para los oídos.

Trastornos auditivos provocados por el exceso de ruido

Uno de los trastornos auditivos más frecuentes es el trauma acústico. El trauma acústico se produce por ejemplo durante una explosión, un ruido muy intenso pero de corta duración que supera los 140 decibelios. Las consecuencias principales son la pérdida de audición en todas las frecuencias y la elevación del umbral auditivo de manera temporal o permanente.

El umbral auditivo es otro de los trastornos que se producen por el exceso de ruido, ocurre cuando debemos  elevar el nivel de ruido para poder oírlo. La elevación del umbral auditivo se genera cuando una persona se expone de manera prolongada a niveles de ruido superiores a los 80 decibelios.

Efectos psicológicos y sociales derivados del exceso de ruido

Anteriormente comentábamos que el exceso de ruido puede generar problemas de descanso y altos niveles de estrés y ansiedad, pero también tiene efectos laborales, ya que provoca un peor rendimiento laboral y escolar, falta de concentración, problemas de comunicación, irritabilidad, síntomas depresivos e incluso aislamiento. Ante la incapacidad de comunicarse adecuadamente, el organismo tiende cada vez más a evitar la comunicación.

Compartir en Google Plus

Acerca de Carlos

Deja una Respuesta

¡Sé el primero en comentar!

avatar

wpDiscuz