Ropa de invierno, consejos para dominar las capas

Ropa de invierno

La ropa de invierno ya ha salido de los armarios y hemos metido muy al fondo el bañador, la toalla y la sombrilla. Ha cambiado la temperatura y debemos ser conscientes por mucho que aún veamos por la calle cómo algunos valientes siguen vistiendo con pantalón corto (a ellos todavía no les ha llegado el aviso del cambio de clima). Pero aunque sabemos que seguro que tenéis en vuestro armario mucha ropa de invierno del pasado año queriendo salir, lo que haremos en esta ocasión será explicaros cómo vestiros. ¿De verdad lo necesitamos? Creemos que sí, porque hay algunas cosas de las que nos olvidamos por mucha práctica que tengamos para abrigarnos y salir a la calle preparados para no pasar frío.

Ropa de invierno, primera capa

Suponemos que no tenemos que hacer especial hincapié en que en invierno hay que usar capas de ropa. Las tenemos que usar de forma lógica para no tener problemas con ellas y también es fundamental que las usemos para no basarnos simplemente en la protección que nos proporcionaría una única prenda (es decir, no podemos irnos a la calle con un jersey de grosor excesivo sin nada más debajo).

Comenzamos por la primera capa. Tenemos que pensar que hay varias capas y que la primera no debe representar un gran esfuerzo ni nada demasiado específico. Lo consideraremos una piel artificial que tendremos encima de nuestra propia piel. Hay que pensar que esta primera capa es la que se ocupa de tener contacto con la piel en primera instancia. Esto supone la absorción de la humedad para que nuestra piel se encuentre perfecta. Por ello la primera capa debe estar basada en fibras de origen natural. En especial os vamos a recomendar la lana, aunque si lo necesitáis es mejor que utilicéis materiales sintéticos que ya han sido ideados para ello (menos el algodón, ese es el último recurso). ¿Qué podemos usar para cumplir con esta primera capa? Lo mejor son prendas de manga larga que no sean excesivamente gruesas, más bien finas.

Segunda capa

Llegamos a la segunda, con la cual ya sabemos que la humedad no es un problema, puesto que ha quedado resuelta con la primera capa. En la segunda capa entra en juego algo fundamental: la necesidad de que el calor corporal que atraviesa nuestro cuerpo se quede aislado y podamos aprovecharlo. Aunque en la capa anterior habíamos recomendado materiales naturales, en este caso nos vamos a decantar solo por las fibras de origen sintético. Estas van a ser mucho más efectivas para que podamos enviar el calor que está generando nuestro cuerpo a la siguiente capa, la tercera. Hay algunas prendas destinadas a la segunda capa que se caracterizan por introducir una funcionalidad capaz de aislar el cuerpo del viento externo, aunque no es fundamental si no contamos con este tipo de ropa para el frío.

abrigos para invierno

Tercera capa

Pasamos a la tercera y última capa, la que tiene la función de ser nuestro escudo, el sistema que nos protegerá del frío externo y que hará que nos encontremos a salvo del viento. Esta capa conseguirá que no nos importe la nieve, la lluvia o el frío en general, para lo cual requerimos materiales que no solo resistan de forma adecuada el contacto con el viento, sino que además ofrezcan una capacidad impermeable. Aunque la primera capa es ajustada y la segunda un poco más flexible, en este caso tenemos que optar por una prenda que nos aporte la máxima capacidad de movimiento. Si la tercera capa presiona demasiado lo que ocurrirá es que no podremos movernos de forma sencilla y además estaremos presionando al resto de capas, evitando que hagan bien su trabajo.

Para preparar esta capa es imprescindible que confiemos en los abrigos y la mejor opción es una combinación que recurre a prendas fabricadas con elementos naturales y sintéticos. Aquí radica otra curiosidad respecto a las otras dos capas, dado que no optaremos por materiales sintéticos o naturales, sino por la mezcla de ambos. Para el interior, todo natural, como unas buenas plumas, y para el exterior, un refuerzo sintético. En el momento en el cual nos aseguremos de tener este tipo de abrigo sabremos que no pasaremos frío y que disfrutaremos del mejor abrigo cada vez que salgamos de casa, incluso en las situaciones más complejas en términos térmicos.

Quizá no nos hubiéramos planteado cómo de importante es vigilar la ropa de invierno, pero analizando la disposición de las tres capas podremos ver que es mucho más relevante de lo que podamos pensar. No hay que salir a la calle poniéndonos cualquier cosa que encontremos en el armario, sino vestirnos de forma adecuada y cumplir con los requisitos del invierno para no pasar frío. Así también notaremos no solo que estamos mejor en la calle, sino que al desvestirnos nos encontramos mejor, sin sudores y sin ese malestar que tenemos a veces después de llegar a casa en plena temporada de invierno.

Compartir en Google Plus

Acerca de Flor Milano

Deja una Respuesta

¡Sé el primero en comentar!

avatar

wpDiscuz