Rizartrosis, significado y tratamientos

Rizartrosis en el pulgar

¿Te ha aparecido una deformidad en la base del pulgar y movimientos tan simples como abrir una botella suponen un auténtico infierno para ti? Entonces atento de lo que hablaremos hoy porque muy seguramente sufras de rizartrosis, o dicho de forma simple: artrosis en el pulgar.

Siempre asociamos la artrosis a la vejez, pero cada vez es más común encontrar gente joven sufriendo una deformidad en la articulación trapecio-metacarpiana que se sitúa en la base del pulgar. Este dolor aparece por culpa de la inflamación de los tejidos que rodean a la articulación, haciendo que la zona se vuelva rígida y quede limitado por completo el movimiento. A diferencia de lo que muchas personas creen, la rizartrosis no es un dolor crónico con el que haya que lidiar el resto de vuestra vida. Existen métodos paliativos para evitar el dolor al inicio de la enfermedad y también métodos más invasivos, como una cirugía para solucionar esta dolencia y permitir así que el pulgar vuelva a tener movimiento.

Causas de la rizartrosis

A medida que crecemos nuestro cuerpo empieza a tener pequeños achaques hasta que llegamos a la vejez y nos encontramos que tenemos dolores en diferentes partes del cuerpo. Por lo general estas molestias en las articulaciones es debido a la artrosis la cual puede aparecer en cualquier lado del cuerpo como por ejemplo la mandíbula o, en este caso, la rizartrosis que afecta solo y únicamente a los pulgares de la mano.

Pero la rizartrosis no afecta solamente al sector más adulto de nuestra población, cada vez es más común encontrar jóvenes con esta dolencia y todo por culpa de movimientos rutinarios y repetitivos durante el día a día como por ejemplo practicando deporte o, lo que sorprenderá a muchos, el uso del smartphone. Normalmente la gente utiliza los pulgares para escribir con el móvil. Este movimiento tan simple e inocente puede ser el causante de esta dolencia y provocar que ya desde edad temprana se pueda sufrir de artrosis en los pulgares.

Síntomas

La primera señal de que algo ocurre es la clara deformación en la base del pulgar. Normalmente cuando ponemos el dedo recto, el lateral y el pulgar forman una línea recta muy armoniosa. Cuando un pulgar presenta rizartrosis esta línea se torna algo abultada, mostrando una clara deformidad en la base, como si el cuerpo intentara rechazar el hueso y eliminarlo de forma desesperada por ser un cuerpo extraño.

Hombre con rizartrosis

El siguiente síntoma es la molestia al mover los pulgares, la cual puede ir tornándose en dolor intenso a medida que va pasando el día. Esto hace que muchas veces tras unas cuantas horas resulte casi imposible mover los pulgares o hacer fuerza con esa zona del cuerpo. Así llegamos a que movimientos tan simples como la pinza o hacer fuerza para abrir una botella resulten un auténtico infierno porque aparte de doler, resulta imposible hacer fuerza con la zona.

Tratamiento

Cuando empiezan las molestias el primer paso que hay que hacer es descansar los dedos, evitando los movimientos repetitivos y constantes como por ejemplo escribir con el móvil. Pero hay veces que por mucho que se eviten mover los pulgares, al final del día duele hasta al mirarlos. Por ello existen métodos paliativos, como por ejemplo utilizar férulas de inmovilización durante toda la noche. La mayoría de pacientes que sufren de rizartrosis, utilizando unos pequeños tubos de plástico que hacen que el pulgar se mantenga recto en una posición natural pueden descansar sin ocasionar molestia alguna mientras duermen. Durante esas horas en que no movemos la mano el pulgar va corrigiendo su forma, eliminando poco a poco esa deformidad que tiene en la base. Esto permite que el día a día sea más llevadero o incluso que desaparezcan las molestias gracias a la corrección a la que se ve sometido durante las noches.

Tratamientos naturales

No siempre es necesario operar, pensad que si os sometéis a una operación es para extirpar el hueso que tiene este problema y en ocasiones es peor el remedio que la enfermedad. Si vuestra rizartrosis está en una de las primeras etapas donde aún tenéis autonomía en el pulgar y la molestia es soportable, tenéis otras opciones. Además de férulas se pueden hacer otros tratamientos alternativos, como masajes (siempre dados por fisioterapeutas titulados) o incluso la acupuntura para poder aliviar la presión y el dolor de la zona.

En casa es posible hacer pequeñas friegas con esencias para reducir la hinchazón y aliviar el dolor del pulgar como por ejemplo con aceite esencial de manzanilla. También son recomendables las cataplasmas con una mezcla de miel, cáscara de naranja y una pizca de barro rojo. Esta mezcla se aplica en la zona afectada y se deja actuar durante toda la noche mientras dormís plácidamente. Las mejorías aunque suframos rizartrosis se notan a los pocos días.

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Acerca de Flor Milano

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