Remedios para evitar las picaduras de pulgas

Las picaduras de pulgas

Aunque no lo parezca, las picaduras de pulgas son algo muy común en las personas. Olvidad ese falso mito de que las pulgas solo atacan a los animales, porque nadie se puede librar de este insecto que se alimenta de sangre. El problema no solo es el picor y la molestia que dejan sus ataques, son las posibles enfermedades que pueden contagiar con su mordida. Desde la peste al tifus, una picadura infectada mal cuidada puede resentir gravemente la salud. No, nosotros no os hablaremos de cómo evitar la molestia de la picadura, os daremos unos cuantos trucos para conseguir mantenernos totalmente alejados de las picaduras.

Picaduras de pulgas, cómo tratarlas

Antes de profundizar en ideas para evitar las picaduras, os vamos a dar algunas pautas por si ya os han picado, porque nunca se sabe lo que puede ocurrir. El primer paso ante la sospecha de una picadura de pulga es limpiar y desinfectar la zona con agua fría y antiséptico. Hay que evitar el agua caliente o lo único que lograremos será que se hinche y sea más molesta la herida. Tras ello hay que evitar por todos los medios posibles rascar la zona, utilizando para ello pomadas adquiridas en farmacias con antihistamínicos o lociones naturales como aloe vera o camomila. Estas últimas son idóneas para calmar las picaduras de insecto e hidratar la zona para que la herida se cierre antes y deje de molestar. Si tras la picadura se presenta fiebre o malestar general es momento de ir corriendo al médico, porque muy posiblemente el insecto haya transmitido alguna enfermedad por medio de su mordedura.

Comenzamos cuidando el ambiente

Existen varias razones para sufrir una picadura de pulga pero por lo general estos molestos insectos tienen su hábitat natural en los animales. Dicho de otro modo, si contamos con animales en casa es posible que estos se conviertan en una vía de transmisión. Lo primero de todo para evitar una picadura de pulga es hacer un examen exhaustivo de vuestras mascotas en busca de estos insectos. En caso de encontrarlas esperando el momento justo para picarnos, tendremos que tratarlos con medicamentos para desparasitar. También sirven los collares antipulgas.

Después de esto habrá que limpiar el hogar. Estos insectos se reproducen muy rápido y en cuestión de días podemos sufrir una auténtica plaga de pulgas en casa. Por eso es importante que ante el primer indicio de que haya pulgas en el hogar limpiemos todo de forma minuciosa, pasando la aspiradora en todos los muebles, limpiando la ropa de cama o las fundas de almohadas con agua caliente. Si al pasar los días seguimos sospechando que existe esa amenaza entonces habrá que fumigar llamando a especialistas o haciéndolo con unos sprays para atacar de raíz esta plaga.

Picaduras de pulgas en pie

Ajo y olor a limón contra las pulgas

Y después de limpiar toca trabajar el interior. Hay personas a las que las pulgas tienen predilección para picar y a otras que no. ¿Sabéis cuál es el secreto? Comer ajo. Para las pulgas el ajo es su kriptonita, la odian más que nada en el mundo y huyen de todo lo relacionado con ello, incluso de la gente que suele tener ajo en su dieta regular. Así que introducid en vuestra dieta un gajo al día de ajo y evitareis a las pulgas y sus picaduras. Otro método para evitar sus ataques es con un spray de cítricos, como por ejemplo zumo de limón. No queremos decir que debáis pulverizaros el jugo de limón como si vuestro cuerpo fuera una ensalada. En realidad debéis poneros solo un poquito, puesto que el limón puede ser muy corrosivo para la piel y más si nos ponemos al sol después de usar este cítrico en el rostro o en las extremidades.

Para preparar este spray tan solo necesitareis limón y agua. El proceso para hacerlo es tan simple como cortar el limón en dos y ponerlo a hervir en el agua durante 20 minutos a fuego medio. Tras ello hay que dejar reposar el agua al menos media hora hasta que se temple para luego introducirlo en un spray. A partir de ese momento lo dejamos reposar al menos una noche entera antes de su uso. Posteriormente pulverizaremos nuestro cuerpo con el spray, usándolo en articulaciones como las rodillas, los tobillos, muñecas o codos, ya que esas zonas son donde las pulgas sienten predilección para picar y alimentarse.

Otra forma de combatirlas

Las pulgas tienen un olfato muy exquisito y hay olores que odian y ahuyentan tanto como el ajo. Estos son los aromas mentolados y el olor a lavanda. Podemos lograr que nuestro cuerpo rezume este olor gracias a aceites esenciales, los mismos que nos ayudarán a que nos dejen de picar tanto las zonas afectadas porque una pulga se haya alimentado de nuestro cuerpo.

La particularidad de este aceite es que huele muy bien y es un aroma que, por lo general, resulta agradable. Debido a ello os damos otro truco: dejad caer unas cuantas gotas de este aceite en las almohadas y en la ropa de cama. Así lograréis que no se acerquen a vuestra cama y por tanto podáis dormir tranquilamente sin el miedo de amanecer con varias picaduras de pulgas en todo el cuerpo.

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