Relación entre el frío y la grasa parda, y su protección contra la diabetes y la obesidad

Relación entre el frío y la grasa parda, y su protección contra la diabetes y la obesidad 1

Un reciente estudio realizado por investigadores australianos concluyó que el frío -o las temperaturas bajas- puede ayudar a combatir la obesidad e, incluso, la diabetes.

Esto sería posible porque el exponer el cuerpo al frío, como sería dar un paseo por la mañana en invierno, ayudaría a regenerar la grasa parda o tejido adiposo marrón, el mismo tipo de grasa que permite a los recién nacidos el mantener la temperatura corporal. Esta grasa -distinta a la blanca o común- no almacena energía, la quema y protegería contra la obesidad y diabetes.

Según este trabajo, si una persona se expone a temperaturas de unos 19 grados, ésta es capaz de regenerar la grasa parda en cuatro semanas.

El jefe del equipo investigador, el endocrinólogo Paul Lee, del Instituto de Investigación Médica de Garvan (Australia), aseguró que este hallazo podría ser una de las claves para combatir la obesidad.

La grasa blanca ordinaria almacena energía, pero cuando hay mucha, puede causar diabetes, tensión alta y una serie de desórdenes en el metabolismo“, explicó Lee a la prensa. En cambio, “la grasa parda no almacena la energía, la quema, y es por esa razón que los animales que poseen mucha grasa parda están protegidos contra la diabetes, la obesidad y una serie de desórdenes metabólicos“.

Para realizar sus investigaciones, Lee reclutó a cinco hombres en buen estado de salud para que durmieran cada noche, durante cuatro meses, en una habitación en la que la temperatura estaba regulada en 19 grados.

Durante ese período la cantidad de células de grasa parda aumentaron en un 40 por ciento y su metabolismo también se incrementó. El siguiente paso, fue probar qué sucedía cuando se les subía la temperatura a 27 grados: la cantidad de células de grasa parda y su metabolismo cayeron.

Si bien la temperatura supone una clave en el crecimiento de la grasa parda, ésta por si sola no garantiza la pérdida del sobrepeso ya que requiere un entrenamiento especial, explicó el médico.

Si se coloca a una persona en un corto plazo en un ambiente frío sin ser aclimatado, su cuerpo deberá trabajar con mayor fuerza y potencialmente estimulará el apetito para compensar el estrés producido por el frío“, subrayó el especialista.

Ante estos resultados, y para garantizar una mejor salud en general, Lee recomienda entonces salir a caminar durante las mañanas de invierno con un traje más ligero que permita sentir el frío sin sufrir, para motivar la regeneración de la grasa parda. No obstante, también recordó que el ser humano cada vez está más acostumbrado a ambientes más calientes debido al uso de los sistemas de calefacción.

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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