Razones para consumir leche de soja

Goteo de leche de soja

Ahora en nuestro día a día es muy común el consumo de productos naturales. Buscamos alimentos orgánicos y de origen vegetal, ya que estos son más sanos que las grasas o los productos de origen vegetal. Y la leche no se queda atrás. Antes solo teníamos una opción: tomar leche de vaca, pero con el paso del tiempo han ido extendiéndose otras opciones. Una de ella es la rica y sana leche de soja, la cual es muy común tomar cuando padecemos intolerancia a la lactosa o cuando empezamos cualquier tipo de dieta.

La leche de soja es baja en grasas

Cuando empezamos una dieta automáticamente cambiamos la leche entera por una semidesnatada. Esa es una buena práctica porque reducimos la ingesta de grasas al día… ¿pero realmente es la mejor? El primer consejo que da cualquier nutricionista al iniciar una dieta con su ayuda es que el primer alimento que eliminemos de nuestra dieta sea la leche de origen animal e introduzcamos la leche de soja. Uno de los motivos es por su bajo contenido en grasa, pero hay una razón de mayor peso: por el aspecto hormonal. La leche que compramos en cualquier supermercado procede de animales a los que se les suministran hormonas para que produzcan más leche. Esto hace que restos de estas hormonas queden en la leche y que nosotros la consumamos sin ser realmente conscientes de ello. Debido a ello la leche no es algo potencialmente peligroso, aunque sí una molestia de cara a querer adelgazar, porque puede ralentelizar el proceso de conseguir un cuerpo 10.

Puedes hacerla en casa

A diferencia de la leche de origen animal, la leche de soja se puede hacer en cualquier casa de forma rápida y económica. Para ello solo necesitareis 200 gramos de soja blanca y 8 vasos de agua. ¿Queréis saber cómo hacer vuestra propia leche natural? Entonces atentos a la receta.

Lo primero de todo es dejar la soja a remojar durante toda la noche anterior para lograr que crezca de tamaño y pueda liberar así todas sus propiedades. Esto sirve también para que resulte más fácil quitarle la piel al máximo de granos posibles. Cuando haya pasado la noche y con la ayuda de vuestras manos podéis ir restregando los dedos y veréis que con mucha facilidad se desprende la piel. Solo necesitaréis un poco de paciencia y lograréis tener toda la soja preparada para el siguiente paso.

Una vez la gran mayoría de granos están sin piel es momento de hacer un puré con la soja, pasándolo por una licuadora o por una batidora con un poco de agua. Tras obtener el puré tan solo hay que meter 8 vasos de agua en una olla y verter el puré de soja cuando el agua hierva, removiendo la mezcla para evitar que se queme durante 25 o 30 minutos. Transcurrido ese tiempo apagaremos el fuego y usaremos un filtro para separar la leche del puré resultante y ¡voilà! tendréis vuestra propia leche de soja casera.

Soja para producir leche

Leche de soja contra leche de vaca

Aunque la leche de origen animal es uno de los alimentos que más calcio tiene, también es uno de los peores para nuestro organismo. Estudios han demostrado que el consumo de 3 vasos de leche al día tiene efectos negativos sobre el cuerpo, aumentando hasta un 65% las muertes prematuras en mujeres mayores de 60 años a la vez que, por increíble que parezca, hace que los huesos se vuelvan más débiles y quebradizos.

Pero la soja no se queda atrás a pesar de ser una alternativa sana a la leche e ideal para los intolerantes a la lactosa. Eso lo pueden confirmar muy bien los enfermos de tiroides. Los especialistas han dictaminado que cuando se sufren problemas en esta glándula el consumo máximo de soja al día debe ser de 30 gramos, aunque estudios recientes han demostrado que un vaso de leche de soja puede provocar serios riesgos a quienes tienen irregularidades de tiroides.

¿Cuál es la mejor leche?

Ya nos hemos acostumbrado a encontrar diferente tipo de leche con diversos orígenes, tanto animal como vegetal. Hay leche de avena, de coco, de vaca y un largo etcétera. No existe una leche que sea mejor que otras, porque todas tienen alguna que otra pega, ya sea por culpa de un consumo excesivo, por las calorías que hay en cada vaso o incluso para un sector de la población en concreto. En el  caso de la leche de soja, es cierto que su consumo aún no es tan común como la leche de vaca, aunque se va extendiendo cada vez más. Eso sí, está lo suficientemente extendida como para que las cafeterías y bares dispongan de este tipo de leche, el cual consumen sobre todo los intolerantes. Esto demuestra que la sociedad se ha abierto a ella y que su presencia se ha ido normalizando.

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Acerca de Flor Milano

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