Queratosis seborreica: información de interés general

Mujer con queratosis seborreica

El nombre no es común, pero nos sorprendería saber la cantidad de personas que sufren esta afección. Se trata de la queratosis seborreica, que se materializa en la forma de la aparición de tumores en la piel, aunque no resulta tan peligrosa como se podría imaginar. El principal motivo es que estos tumores son benignos, por lo que no son cancerosos, aunque esto no implica que sea algo que merezca nuestra atención. Hasta hoy los estudios e investigaciones realizados con el objetivo de descubrir la naturaleza de estos tumores cutáneos no ha llevado a unas conclusiones definitivas, desconociéndose aún los motivos por los que puede llegar a aparecer.

Síntomas de la queratosis seborreica

La aparición de estas neoplasias en la piel se puede detectar por medio de varios puntos clave. No es necesario que a lo largo de nuestra vida nos fijemos en todas las verrugas que tengamos, pero sí es importante comenzar a prestarles atención a partir de los 40 años. Es entonces cuando la queratosis seborreica se hace más presente, llegando a estar presente de una u otra manera en la mayor parte de la población. Al no significar un problema drástico en la salud no se le presta mucha atención.

El síntoma más claro es la aparición del cuerpo verrugoso, que tiene un aspecto que puede estar caracterizado por colores negro, marrón o amarillo. Los lugares en los que más aparecen son la cara, la espalda o los hombros, no existiendo tampoco una norma para su presencia. La superficie que las representa es habitual que sea plana, pero tienden a tener una pequeña elevación en la mayor parte de los casos e incluyen un aspecto escamoso. Nos fijaremos cuando detectemos uno de estos cuerpos que puede aparecer de forma independiente, pero en otras ocasiones quizá apreciemos que esté rodeado de otras verrugas. El crecimiento no sigue unas normas, sino que puede alternarse de forma individual o en grupo.

Cuando tocamos una queratosis de tipo seborreico nos damos cuenta de que tiene una superficie cerosa y un poco áspera, un poco desagradable dependiendo de dónde nos haya aparecido. Además, el contacto no produce ningún tipo de dolor, aunque si no tenemos cuidado y las tenemos en alguna zona sensible podríamos llegar a sufrir algún tipo de irritación. En este sentido todo dependerá de lo invasivo que sea el contacto con la neoplasia.

¿Qué hacer si tenemos una o varias?

Lo primero es no alarmarse. Queremos recalcar que no hay ningún tipo de riesgo en este tipo de cuerpo. No es canceroso ni puede acabar siéndolo. El problema es principalmente estético o de comodidad. Hay personas a las que estas queratosis les han aparecido en la cara, lo que les ha llevado a sentir un complejo bastante molesto en el día a día. En ese tipo de casos se recomienda uno de los distintos tratamientos que hay disponibles para este tipo de tumor no canceroso.

El principal y más recomendado por los médicos es la cirugía láser, la cual permite realizar este tipo de trabajo de una manera bastante rápida y eficiente. En otros casos, dependiendo sobre todo de dónde se encuentre el cuerpo, también se puede optar por crioterapia, el proceso que implica aplicar una gran cantidad de frío sobre la zona afectada para que sea posible su retirada sin producir efectos adversos en el cuerpo del paciente. Cualquiera de los dos métodos permitirá que nos quitemos de encima este problema en la piel y que podamos seguir con nuestra vida.

Claves de la queratosis seborreica

Pero hay que recordar que aunque nos arreglemos un cuerpo externo que haya invadido nuestro aspecto debido a este tipo de tumor, no significará que estaremos a salvo de otra aparición. Esto es algo imprescindible a recordar. Por eso es muy habitual que las personas solo pasen por procesos de cirugía en aquellos casos en los que el cuerpo se encuentra en una zona visible que pueda afectar a la persona en su día a día, porque nunca se sabe cuándo puede aparecer otro todavía peor. Y a nadie le gusta pasar por una operación de cirugía cada dos por tres. La buena noticia es que la retirada de una neoplasia no implica que esta pueda aparecer exactamente en el mismo sitio. Eso sí es algo que se ha llegado a comprobar.

Por otro lado, las operaciones no suelen dejar rastro, puesto que la piel cicatriza sin dejar marcas desagradables. Estos tumores benignos de la piel son menos preocupantes de lo que se llega a imaginar, pero no por ello, como hemos comprobado, son más molestos. ¿Hay algún tipo de situación en la cual nos debamos preocupar más por la queratosis seborreica? Sí la hay y se trata de aquel momento en el que en nuestro cuerpo aparece una mayor cantidad de la habitual de forma repentina. Eso podría ser una reacción de nuestro organismo a que estamos sufriendo algún tipo de cáncer y por lo tanto requerirá acudir al médico lo antes posible.

Foto: linspiration01

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Acerca de Flor Milano

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