Protusiones discales, consejos para evitarlas y tratamientos

tratar las protusiones discales

Aunque la mayoría de los especialistas nos recomiendan que llevemos a cabo ejercicios físicos casi de forma diaria, no siempre la práctica deportiva es saludable, principalmente porque adoptamos malas posturas a la hora de realizar las actividades que pueden provocarnos lesiones como protusiones discales. Por este motivo es tan importante que conozcamos las técnicas adecuadas para realizar los ejercicios y que tengamos en cuenta consejos como los que os traemos hoy.

Protusiones discales, un peligro para todos

Muchas veces presentamos molestias a causa de otros factores, ya sea por genética o por tareas diarias que requieren un gran esfuerzo… en cualquier caso, no cabe duda de que la espalda es una de las zonas más sensibles y por ello suele ser la que más sufre y se daña con facilidad. ¿Quién no conoce a alguien que haya tenido una hernia de disco? ¿o contracturas musculares? Estos problemas son muy habituales pero también cada vez más existen personas que presentan protusiones discales. Por si no te suena demasiado, las protusiones son los daños que sufren las estructuras encargadas de dar forma a los discos ubicados entre las vértebras. Básicamente es la inflamación de estas zonas. Al estar más abombada, los espacios donde se sitúan las estructuras neurológicas son mucho menores y esto puede afectarnos negativamente.

Es cierto que la espalda sufre de forma constante y a medida que vamos cumpliendo años los discos se desgastan de forma natural, todo ello provoca que poco a poco vayamos perdiendo elasticidad en esta zona y que la deshidratación en la misma se haga cada vez de forma más rápida. Aunque las protusiones discales son propias de las personas con edad más avanzada, un gran número de jóvenes también presentan estas lesiones, sobre todo si se someten a grandes esfuerzos que pueden provocar movimientos bruscos en la espalda. De igual modo, el sedentarismo no es un buen compañero si queremos evitar estas dolencias, puesto que la falta de ejercicio físico hace que nuestro cuerpo no tenga fuerza en los músculos y esa debilidad trae consecuencias negativas al no estar preparados para realizar esfuerzos.

Las protusiones no solo afectan en la masa muscular o en los huesos también traen consecuencias graves en el sistema neurológico porque provocan alteraciones que desembocan en calambres, ciáticas y hormigueos en las piernas.

Recomendaciones para evitarlas

Las protusiones discales pueden provocarse por múltiples factores, a veces conocemos la causa y podemos prevenirlo, pero otras desconocemos el origen de esta lesión. En cualquier caso, siempre es bueno llevar a cabo una serie de indicaciones para evitar que se produzcan estas lesiones o, si ya las tuviéramos, acabar con ellas y disminuir las consecuencias que nos traen.

Lo primero que tenemos que hacer es mantener un peso ideal para no sobrecargar nuestra espalda. Aquellas personas que tienen algunos kilos de más suelen padecer muchos más problemas y son más propensas a tener protusiones discales. Para evitarlas una dieta equilibrada es la mejor manera de empezar, aunque debe ir acompañada de ejercicios físicos que nos ayuden a mantenernos sanos y fuertes. Estas actividades deberán adecuarse a las características físicas de cada persona y sobre todo a la gravedad de su lesión en el caso de existir. Pero siempre habrá que fijarse un objetivo para mantener una buena tonificación muscular y trabajar la zona abdominal. Es imprescindible no realizar esfuerzos violentos y controlar las posturas que adoptamos tras la realización de los ejercicios.

ejercicios para las protusiones discales

También es recomendable que cada cierto tiempo acudas a un fisioterapeuta, puesto que se trata de un especialista que te ayudará a planificar las actividades que debes llevar a cabo y a trabajar sobre la zona que tengas más afectada. Además los masajes terapéuticos son bastante beneficiosos. En el caso de que presentes lesiones algo más severas a todas estas cosas se le puede añadir la toma de medicamentos antiinflamatorios, relajantes musculares o analgésicos para aminorar el dolor. Si las protusiones discales fueran muy graves los médicos podrían tomar la decisión de operarte. Estas intervenciones son muy dolorosas, la rehabilitación es lenta y hay que hacerla de forma progresiva.

Ejercicios para combatir la lesión

Como te hemos comentado, llevar una dieta equilibrada y realizar ejercicio físico, además de acudir a especialistas siempre que lo necesitemos, son acciones fundamentales que debemos llevar a cabo si queremos combatir las protusiones discales. Existen actividades específicas que nos ayudarán en mayor medida a eliminar estas dolencias.

La natación es un deporte muy completo y muy beneficioso para mejorar nuestra espalda. También es recomendable el yoga, dado que sus ejercicios de estiramiento y flexibilidad son bastante buenos para acabar con este tipo de lesiones. Así mismo, debemos realizar ejercicios específicos para trabajar sobre la zona abdominal y llevar a cabo calentamientos antes de una práctica deportiva, así como estiramientos al finalizarla. Por último, debes tener en cuenta que si eres un runner tendrás que informarte de las actividades que puedes realizar. Los corredores sufren mucho de espalda, así que es indispensable que lleves a cabo ejercicios exclusivos dirigidos a combatir las protusiones discales. Te sentirás mucho mejor al hacerlos.

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