Primeros auxilios para accidentes de ciclistas

Botiquín para los accidentes de ciclistas

Por desgracia es cada vez más común oír en el inicio del telediario que ha ocurrido un accidente con ciclistas implicados. Esto hace que se abran de nuevo muchas cuestiones sobre si realmente un ciclista puede sentirse seguro a la hora de practicar su deporte preferido o si es necesario reeducar a la sociedad y empezar a respetar la seguridad vial de cara a los aficionados a salir a pasear con su bicicleta. Porque no podemos negar que el problema no solo es de los coches. Los peatones muchas veces son los causantes de accidentes de ciclistas en ciudades. En caso de provocar o presenciar un accidente con un ciclista implicado hay que detenerse y socorrer a los heridos con la ayuda de algunos de los consejos que os daremos a continuación.

Accidentes de ciclistas y el uso del botiquín

No es normal que un peatón corriente lleve con él un botiquín a todas partes, pero esto sí podría ser una práctica común entre los ciclistas. Como es evidente, los conductores deberían llevar siempre un botiquín básico en el maletero o en la guantera del coche por si ocurren imprevistos de este tipo. ¿Qué debe tener el botiquín? Principalmente medicamentos y analgésicos básicos. De hecho, para tener el kit perfecto de primeros auxilios tiene que contener lo siguiente:

  • Guantes de látex
  • Gasas
  • Compresas para presionar heridas
  • Tiritas o esparadrapo
  • Agua oxigenada
  • Yodo
  • Analgésicos como por ejemplo ibuprofeno

Con estos elementos ya podemos considerar que tenemos en nuestra posesión un buen botiquín a la vez que ocupa poco espacio, ya sea en el coche o en la mochila de un ciclista. Así se aprecia la necesidad de reeducarnos a este respecto y acostumbrarnos a llevar un bolso con todos estos medicamentos por precaución y, en caso de necesitarlo, para aplicar los primeros auxilios de forma rápida y eficaz.
¿Cómo actuar en caso de accidente?

Los primeros minutos son esenciales para evitar que los daños vayan a mayores o incluso para evitar que se conviertan en finales trágicos. A la hora de socorrer en un accidente hay que recordar y poner en práctica los principios básicos de los primeros auxilios: observar, valorar y ayudar. Antes de hacer cualquier cosa es necesario observar el accidente y el estado de los heridos. Basándose en esa primera información recogida es momento de hacer una rápida valoración de quién tiene heridas graves y quién las tiene de carácter leve. En caso de encontrar a alguien inconsciente o con cortes graves es momento de llamar a emergencias. Una vez marcado un orden de prioridad en la respuesta del accidente de ciclismo, el cual puede determinarse por criterio propio o gracias al asesoramiento del teleoperador de emergencias, hay que ayudar siempre yendo desde el accidentado más grave al que tiene heridas leves.

Hemorragias, los problemas más comunes

Cuando sufrimos un accidente en bici lo más común es padecer heridas o cortes con abundante hemorragia al caer al suelo o golpearnos con alguna parte de la bicicleta. En estos momentos es cuando hay que utilizar el botiquín y seguir al pie de la letra las recomendaciones que os explicaremos para poder detener una hemorragia y curar la herida hasta que lleguen los sanitarios expertos.

Hemorragia en los accidentes de ciclistas

Lo primero que hay que decir es que para ayudar a ciclistas en problemas ni se os ocurra por un segundo tocar la herida sin utilizar guantes. Aunque sea un amigo cercano. Nunca se sabe a ciencia cierta si alguien tiene enfermedades como el VIH, ya que es una enfermedad que muchos pacientes prefieren esconder o guardar para la intimidad con el objetivo de evitar sufrir el rechazo de la sociedad. Así que siempre que veas una herida o sangre abundante hazte con unos guantes de látex que puedan proteger tu piel del contacto directo con el posible foco de contagio. Una vez que estemos equipados con el objeto más básico para dar primeros auxilios toca frenar la presencia de sangre.

A diferencia de lo que se suele creer, lo primero no es taponar la herida. El primer paso es elevar la zona por encima del corazón si es posible. Si la herida es en el brazo hay que sentar al herido y elevar el brazo por encima de su cabeza y en caso de ser en la pierna, hay que invitarle a tumbarse y elevarle la pierna por encima de su cuerpo. Así se evita que la corriente sanguínea fluya rápidamente y logramos que la hemorragia empieza a detenerse.

Tras ello sí hay que taponar la herida. Para ello hay que utilizar gasas o compresas y presionar durante periodos de 30 a 60 segundos. Transcurrido ese rato debemos mover o retirar la gasa y usar una limpia para evitar que se quede pegada a la herida, disminuyendo así el riesgo de infecciones en el corte. Una vez la herida deja de sangrar solo queda vendar la zona con fuerza, pero siempre sin cortar la circulación sanguínea de la zona afectada. Al final esperamos a la ambulancia para que reciba las curas necesarias de manos expertas, dado que son ellos quienes tienen todos los medios necesarios para responder en los accidentes de ciclistas.

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Acerca de Flor Milano

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