Primera semana de dieta, consejos para superarla con éxito

Menu para la primera semana de dieta

Siempre que empieza el buen tiempo lo primero que nos viene a la mente es en hacer dieta para perder esos kilitos que hemos ido cogiendo durante el invierno. Pero corregir malos hábitos o cambiar de alimentación es una tarea difícil para el cuerpo y sobre todo para la fuerza de voluntad. Y lo que empieza siendo un deseo para verse mejor en la gran mayoría de ocasiones se convierte en un mal rato donde solo existe la opción de ser tenaz y seguir con la primera semana de dieta o saltársela por completo. ¿Qué os parecen una serie de curiosidades y consejos para superar la primera semana de dieta?

Primera semana de dieta sin sustos

En los tres primeros días tras empezar una dieta estricta suelen aparecer dos síntomas que, por lo general, todo el mundo sufre al principio. Estos son un dolor de cabeza fuerte y frío intenso. Si aparece uno de ellos o ambos, es totalmente normal y no hay porqué asustarse. Esto ocurre porque el cuerpo está acostumbrado a ingerir grandes cantidades de alimentos o porque precisamente esta comida no sea del todo sana. Los azúcares y grasas son altamente adictivos para el cuerpo, hasta el punto que notar su ausencia provoca que el organismo reaccione pidiendo esa comidas que, como es evidente, al iniciar una dieta retiramos por completo de nuestro plato. Por desgracia, no hay forma de evitar estas molestias físicas pero, si se sufren, al pasar los días se van reduciendo hasta desaparecer por completo, con tan solo cuestión de tiempo.

El agua es una buena aliada

Por desgracia, cuando empezamos una dieta y vemos los alimentos prohibidos, el cuerpo nos los pide. Aunque ni recordáramos ese plato o incluso no fuera una de tus comidas favoritas, tendremos ganas de comerla. Esto puede generar ansiedad al pensar en toda la comida que no se puede saborear, provocando que como resultado tengamos estas dos opciones: tiramos la toalla y nos saltamos la dieta por completo o comemos sano pero el doble de lo normal. Es en estos momentos cuando podemos utilizar el agua para bajar la ansiedad, engañar al estómago y encima hidratarnos correctamente. Cada vez que, sin razón, entra hambre por pura gula, en vez de ir a mirar qué hay en la nevera o buscar un tentempié, lo mejor es ir a por un vaso de agua y beberlo a sorbos lentos. Esto hará que el estómago se sienta saciado y podremos aguantar mejor hasta la hora de una de las comidas importantes o al momento de tomar un tentempié sin necesidad alguna de ir picoteando de forma incontrolable.

No te saltes comidas

Es inevitable asociar adelgazar con comer menos y esto a su vez se asocia a evitar comidas. Esto se resume a que muchas veces evitamos comidas importantes como el desayuno o la cena por esa mala creencia de que solo se puede adelgazar de forma correcta y constante si dejamos de cumplir todas las comidas. Lamentablemente esta práctica es muy mala. Una de las razones es por la facilidad de sufrir el temido efecto rebote. Pero la auténtica causa negativa para nuestro organismo es que lo bloquea, haciendo que el cuerpo no queme las grasas que retiene.

Dieta para la primera semana

Los nutricionistas recomiendan que siempre tengamos algún alimento en el estómago. De hecho, lo ideal para una alimentación sana es ingerir algún alimento cada 3 horas. ¿Por qué? Muy sencillo, cuando el cuerpo no recibe alimento lo interpreta como una señal de que tiene que sobrevivir con las reservas de las que dispone. Eso hace que el metabolismo vaya más y más lento para asegurarse siempre de tener una reserva de grasa con el objetivo de poder transformarla en energía. Así que olvidaros de saltarse comidas o lo único que lograréis es adelgazar de forma más lenta y menos saludable.

Haz un menú de la semana

La gran mayoría de las veces en los inicios de una dieta fracasamos porque siempre vivimos esos momentos donde abrimos la nevera y nos detenemos a pensar “¿Qué cómo hoy?”. Y lo que empieza siendo una inocente pregunta puede terminar en cocinar un alimento que parece saludable pero tiene altas dosis de aceite o alimentos que hay que tomar con moderación, como por ejemplo carnes rojas. Una forma de evitar caer en la tentación los primeros días es detenerse el día antes de empezar la dieta y pensar qué alimentos ingerir en cada comida de la semana. Es posible ayudarse de dietas ya estructuradas y modificarlas al gusto o buscar recetas sanas y bajas en grasas Internet. Esta última opción es muy recomendable porque en muchas ocasiones permite descubrir una nueva forma de preparar y combinar alimentos para crear una sana y deliciosa comida que nos hará olvidar por completo que estamos en la primera semana de dieta.

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