Prevención del Parkinson, recomendaciones de alerta

Prevención del Parkinson

Aunque deberíamos hablar de esta enfermedad más a menudo y tener en cuenta las muchas dificultades que tienen quienes la sufren, lo cierto es que la prevención del Parkinson es un tema menos hablado de lo que debería. No obstante, siempre que alguna persona conocida que la sufre fallece reflota el interés por la enfermedad. Y después del fallecimiento de Muhammad Ali era obligatorio incidir en el tema aprovechando que vosotros seguro que también lo tenéis en la cabeza. Porque si el Parkinson puede acabar con una persona tan poderosa, tan llena de energía y de tan fuerte convicción personal como Ali, está claro que puede llegar a afectar a cualquiera. Así que lo mejor es conocer los signos de alerta y estar atentos a ellos.

Prevención del Parkinson conociendo sus signos

Debemos decir que estos signos de alerta pueden ser comunes también en otras enfermedades o quizá se produzcan de manera aislada sin un motivo determinado. Esto no significa que si encajáis en uno de los síntomas ya tengáis que pensar que vais a sufrir Parkinson en el futuro. Pero si acumuláis varias coincidencias sí sería interesante que penséis en realizar alguna prueba para comprobar que todo está en orden.

¿Sufres temblores?

Dicho esto, podemos hacer especial hincapié en que el primer síntoma, el más común, son los temblores. Podemos sentir estos temblores tanto en las extremidades como en algunas de las partes de nuestra cara. Las piernas, las manos o los labios son algunas de las zonas del cuerpo en las que podemos sentir estos temblores. A veces ocurren en el momento en el cual nos relajamos, cuando aparentemente no tenemos ningún motivo para estar nerviosos. Pero no pensemos en que un temblor siempre sea sinónimo previo del Parkinson, dado que también puede darse en muchos otros casos, como consecuencia de una herida.

¿No hueles como antes?

Si en el pasado eras un entusiasta de ir a la cocina a la hora de comer y oler lo que se estaba cocinando, es posible que hayas notado que ya no hueles como antes. Hay algunos alimentos que se dejan de oler de la misma manera en la que lo hacíamos antes cuando estamos en una etapa previa de Parkinson. Ocurre, por ejemplo, con los pepinillos en vinagre o los plátanos.

¿Sufres dolores al moverte?

Las molestias al caminar pueden deberse a multitud de enfermedades o problemas que no tienen ningún tipo de trascendencia, como un agotamiento excesivo a nivel físico. Por eso no deberíamos preocuparnos, aunque sí se trata de un signo temprano del Parkinson. El problema es sentir que tenemos las piernas entumecidas y que nos cuesta moverlas cuando comenzamos a caminar. Normalmente cualquier dolor acaba desapareciendo cuando “entramos en calor”, pero si se debe al Parkinson puede no ocurrir. Los dolores también se pueden producir en los hombros o en los brazos, no solo en las piernas.

Parkinson mientras duermes

¿Te mueves mientras duermes?

No nos referimos a que simplemente te muevas para cambiar de posición, sino que realices movimientos bruscos que pueden llegar incluso a asustar. Lo mejor es que preguntes a la persona que duerma contigo para que te diga si ha notado algo extraño por las noches. Un signo temprano del Parkinson se puede constatar en que hagamos movimientos bruscos mientras estamos durmiendo, como que movamos los brazos o las piernas de manera descontrolada. En algunos casos podemos tener la mala suerte de caernos a la cama debido a estos movimientos. Una pesadilla también puede llevar a ello, pero en ese caso no es habitual que sea algo frecuente.

¿No tienes expresividad?

Si alguien te ha dicho de forma reciente que no tienes expresividad o que pareces enfadado todo el día, es posible que no sea culpa tuya, sino de la enfermedad. Hay personas que siempre están serias y que no saben sonreír, pero quienes cambian de forma repentina de un estado alegre a diario por uno muy serio y poco expresivo tendrían que comprobar que no sea un problema producido por la enfermedad para que podamos actuar para prevenir el Parkinson.

Otros síntomas habituales

Para poder luchar contra el Parkinson es necesario conocer otros de sus síntomas principales, como es el caso de que nos desmayemos o mareemos de manera inesperada. Los cambios en la voz también nos ayudan a prevenir la enfermedad, especialmente cuando hemos comenzado a hablar de una manera más baja de lo habitual. Y aunque resulte algo curioso, también hay que fijarse en si hemos comenzado a escribir con una letra más pequeña. Está comprobado que el tamaño de la letra es un síntoma previo de esta enfermedad.

El encorvamiento de la espalda y el estreñimiento son otros de los síntomas previos a los que hay que prestar atención para que no nos encontremos ante un serio problema respecto a la prevención del Parkinson de una manera adecuada. Tenemos que hacer todo lo posible para atajar la enfermedad lo antes posible y que así estemos más preparados para cuando se manifiesten síntomas más graves en nuestro día a día.

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Acerca de Flor Milano

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