Pregorexia, información importante para embarazadas

Pregorexia en embarazada

Cuando pensábamos que las embarazadas ya tenían suficientes cosas de las que preocuparse descubrimos un nuevo problema que está afectando a una gran cantidad de ellas: la pregorexia. Se trata de un desorden alimenticio que encuentra similitud en la anorexia y que puede derivar en que el feto sufra consecuencias fatales. Conocer sus síntomas, las consecuencias y saber qué hacer para evitarla es fundamental para cualquier mujer embarazada. A continuación lo repasamos todo para manteneros informadas de ello.

Pregorexia, el miedo a engordar

Todavía es pronto para saber cuál es el alcance de la pregorexia. Se están realizando estudios entre embarazadas en distintas zonas del mundo, donde se han obtenido resultados significativos. Desde Reino Unido un estudio aislado confirma que casi el 8% de las mujeres sufría un trastorno alimentario, pero era mayor la cantidad de casos en los que estas embarazadas estaban preocupadas por el peso. Debido a ello cada vez se le da más importancia a incluir este trastorno en aquellos identificados oficialmente por los médicos para alertar a las embarazadas, puesto que las consecuencias para el feto pueden ser bastante graves. Se han dado casos en los que tras sufrir pregorexia las mujeres se han encontrado con que su bebé sufría deficiencia mental u otros problemas, como parálisis cerebral. No se descarta tampoco, a la vista de algunos de los casos producidos, que la pregorexia pueda ser condicionante de la muerte intrauterina.

Síntomas a controlar

El problema de la pregorexia es que algunos de sus síntomas son demasiado comunes para la embarazada. Se produce una reducción en el apetito, así como vómitos y náuseas más frecuentes de lo habitual. Se deben controlar especialmente en mujeres que con anterioridad ya han sufrido trastornos alimenticios. Este tipo de embarazada es el más delicado y el más sensible a sufrir este problema. Normalmente se produce de manera repentina y también se visualiza en la forma en la que la embarazada comienza a sentir que no puede tolerar ciertos alimentos. Son patrones que hay que saber identificar para poder descubrir el momento en el cual una mujer está sufriendo pregorexia. Es frecuente, en los casos analizados, que estas embarazadas no quieran reconocer el problema y que no acepten la ayuda que se les proporciona. Por ello es recomendable acudir a un profesional que pueda poner en marcha un plan para ayudar a la embarazada. Para salir de dudas en aquellos casos en los que se pueda tener sospecha de que una embarazada sufre pregorexia es fundamental comprobar si su cuerpo se encuentra estable ante los cambios del embarazo, dado que no es normal no aumentar de peso.

Pregorexia en el embarazo

¿Qué hacer?

Para cualquier tipo de mujer es importante tener en cuenta que durante el embarazo es inevitable engordar algunos kilos. Esto no significa que después vaya a pasar factura al cuerpo femenino. En realidad, si se engorda de manera adecuada la pérdida de peso posterior no resultará ningún tipo de problema. Que las mujeres tengan que hacer una dieta muy estricta y sufridora después del embarazo para poder recuperar su figura es un mito. Si han realizado los pasos necesarios durante el embarazo, proporcionando al cuerpo un nivel de masa corporal adecuado, no habrá problema en adelgazar con rapidez y sin producir ningún efecto negativo en la mujer.

Con el objetivo de no sufrir este tipo de situación es recomendable que las embarazadas se acostumbren a comer acompañadas, que no se fijen en la ingesta de calorías y que intenten relajarse en un nivel adecuado para que el proceso de gestación pueda desarrollarse de una manera natural.

¿Cuáles son las consecuencias?

Hay diversos problemas que están relacionados con este trastorno alimentario, como el aborto espontáneo. La vida del bebé está en riesgo por distintas condiciones y efectos adversos, aunque la muerte intrauterina no se produce en todos los casos y es algo que solo llega a ocurrir en situaciones extremas. Son más habituales consecuencias como el aborto espontáneo o el parto prematuro. Al feto el trastorno le puede afectar al producirle, además de lo ya comentado con anterioridad, distintas malformaciones de tipo óseo, así como problemas cardiovasculares o digestivos. El futuro del bebé podría verse muy afectado si su madre sufrió pregorexia en el embarazo. Para ella también hay riesgos, como anemia, que sufra problemas en el cabello o que se produzca descalcificación ósea.

Estas son razones de peso para darle más importancia a la pregorexia y a las distintas condiciones que se pueden producir entre las mujeres que la sufren. Es importante mentalizarse de que el embarazo no tiene que ser una condena para la figura de la mujer y que el aumento de peso durante la gestación es lo más frecuente que puede ocurrir. En lugar de preocuparse por engordar hay que aprender a engordar de forma consecuente para que así, una vez terminado el embarazo, los efectos del aumento de peso puedan remitir de una manera sencilla y sin ningún tipo de problema psicológico.

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