Cómo potenciar los buenos efectos de la ducha diaria

cabello suave y sedoso

¿Agua fría, tibia o caliente? Regulando la temperatura del baño se puede favorecer el estado físico y mental.

El acto de ducharse forman parte de los ritos de cada mañana o cada noche, y aunque muchos no sepan a ciencia cierta cuales son sus efectos, todos coinciden en que son maravillosamente reparadores. Para optimizarlos, será muy recomendable regular la temperatura en la que se disfrutara de este baño diario.

 

Efectos del cuerpo y la mente según la temperatura:

Agua fría: Tiene propiedades tonificantes. El agua fría es indicada para acumular energías a la mañana, o estimular a la noche. Además, una ducha con agua fría es un eficaz método anticelulítico que tonifica la piel y no permite la distensión de los tejidos cutáneos. Para ello, la duración del baño tiene que ser de 10 minutos aproximadamente.

Alternar agua caliente y fría tiene un efecto tónico, reactiva la circulación y reduce volumen en zonas localizadas.

Agua tibia: Tiene efectos relajantes y tranquilizantes, descansa las tensiones del día, favorece el sueño y calma los nervios y dolores musculares. Los calambres pueden aliviarse frotando el músculo dolorido bajo el agua tibia, con movimientos circulares y suaves. Para acostumbrar a los músculos, es bueno mojar el cuerpo de a poco.

Agua caliente: Es aconsejado para el estrés y la falta de energía. Si hay dolores de espalda, deje que el agua de la ducha caiga directamente sobre la zona lumbar durante unos 5 minutos, para poder así aliviar el malestar. El agua caliente, dilata los poros y distiende los tejidos de la piel, además hace que la depilación sea menos dolorosa para las mujeres. Por otro lado, tiene efectos antiinflamatorios y antisépticos, y brinda una agradable sensación relajante.

 

 

Compartir en Google Plus

Acerca de Rocio Sollier

Deja una Respuesta

¡Sé el primero en comentar!

avatar

wpDiscuz