Piscina pública: principales consejos de salud

Mujer en piscina pública

El veranito ya está llamando a nuestra puerta con fuerza, tanta que quizá acaba derribándola. Y eso significa varias cosas que vamos a ir haciendo en estos próximos meses. Una de ellas es ir a la piscina pública, el recurso de muchos españoles que no tienen acceso a playa en su ciudad o que no disponen de piscina privada en su urbanización. La piscina pública siempre ha sido una gran opción, pero es conveniente que tengamos en cuenta algunos consejos de salud que evitarán que suframos problemas derivados de este tiempo de ocio.

Piscina pública, lo imprescindible

Lo primero de todo es deciros que enfocamos este artículo alrededor de la salud, así que no os vamos a decir que no tenéis que tiraros de cabeza a la piscina. De eso ya hablaremos otro día. Nos concentramos aquí en lo fundamental. Y para ello hay algunas cosas que siempre debéis respetar y que resumimos rápidamente a continuación:

  • Asegúrate de respetar las instalaciones y mantenerlas limpias (no vayas dejando basura por ahí)
  • No vayas a la piscina si estás enfermo o tienes algo que puedas contagiar a los demás
  • Usa gorro de baño (y no es solo algo recomendable para las mujeres, sino también para hombres con el pelo largo)
  • Pasa por la ducha antes de meterte al agua
  • No corras por el borde de la piscina de verano (las caídas pueden ser aparatosas y muy complicadas)
  • No introduzcas ningún objeto peligroso en el recinto

Higiene ante todo

Para no tener problemas de salud en la piscina es importante que dos frentes coincidan en cuanto al esfuerzo que se debe realizar por su parte. Uno de ellos es la propia piscina y los profesionales que trabajan en ella y el otro lo representamos nosotros. Quedémonos con la idea de que los trabajadores de la piscina se ocupan de su parte y nosotros concentrémonos en lo que nos toca. Por ello hay cosas que resultan obligatorias. Por ejemplo, que usemos siempre zapatillas de goma, como chanclas, para caminar por la piscina. Esto evitará que sufráis caídas, que os hagáis daño al pisar algo que no debería estar ahí y también os protegerá contra hongos y otros problemas similares que no siempre están ahí, pero que no sería rara su presencia.

La ducha por la que pasamos antes de meternos en la piscina es una responsabilidad para nosotros y para los demás. El motivo de ello es que con esta ducha eliminamos gérmenes que pueden estar en nuestro cuerpo y caerse con el contacto del agua. ¿Os imagináis qué ocurriría si nadie se duchara y todo el mundo dejara sus gérmenes en el agua? Sería una piscina contaminada en unos pocos minutos. Además de la ducha también deberíamos mojarnos los pies en la zona del borde de la piscina, la cual ayuda a eliminar otro tipo de gérmenes.

Piscina pública llena

El sol no es tu amigo

Tengamos claro que el sol no es nuestro amigo, ni siquiera un colega con el cual podemos pasar unas horas sin mirarle de reojo con preocupación. La exposición a un sol muy intenso nos puede producir problemas en la piel por mucho que después nos tiremos al agua de manera inmediata. Por eso hay que ponerse la crema adecuada, con un alto nivel de protección que nos garantice que no sufriremos quemaduras ni problemas más severos en la piel. No hay que obsesionarse con el cáncer de piel, pero esto no significa que nos olvidemos de ponernos crema protectora en diversos momentos del día. El calor también puede producir que nos deshidratemos, así que no olvidemos beber agua de forma frecuente para mantenernos sanos (por supuesto, el agua de la piscina está prohibida).

Siempre alerta

Decíamos antes que los profesionales de las piscinas tienen que estar atentos a su parte y lograr que el entorno esté controlado y sea sanitariamente adecuado. Pero siempre hay posibilidades de que se les pase algo, lo que nos lleva a que nosotros realicemos un ejercicio añadido de comprobación. Siempre recomendamos estar alerta ante todo lo que pueda ocurrir y si vemos algún tipo de situación que no debería estar produciéndose avisemos a los responsables pertinentes para que le pongan final.

Muchos de estos problemas están provocados por la presencia de niños en el entorno de las piscinas, sobre todo en las familias en las que no tienen mucha experiencia llevando a bebés a un lugar como este. Es algo en lo que profundizaremos en un próximo artículo, dado que son muchos factores en los que hay que fijarse si vamos a la piscina pública con niños. Por lo pronto ya sabéis qué es lo que tenéis que hacer para que vuestro tiempo en la piscina sea agradable y que disfrutéis de una jornada totalmente inolvidable, tomando el sol, relajándonos y dándonos un baño tras otro. La piscina pública os está esperando y la mayor parte de ellas ya se han abierto en esta temporada de 2016.

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Acerca de Flor Milano

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