Peritonitis, información y tratamiento

Dolor por peritonitis

La peritonitis es la inflamación que se produce en el peritoneo a consecuencia de una serie de problemas de salud, desde una infección hasta un traumatismo. No es un problema poco frecuente y tiene como factor principal la inmediatez con la que se produce, siendo un proceso de tipo agudo que puede darse en distintos niveles dependiendo de la zona afectada (una parte del peritoneo o su totalidad).

Peritonitis, conociendo la inflamación

La parte que se inflama, el peritoneo, se trata de una membrana que recubre el abdomen, o al menos la mayor parte de sus órganos principales. Está formado por un total de dos capas, una interna y una externa. En conjunto se ocupan de cubrir la pared abdominal y los órganos abdominales. Su formación está conectada por la cavidad peritoneal, la cual se ocupa de crear un punto de unión a través de un líquido que sirve para que se pueda producir un movimiento adecuado entre ambas capas.

Tal y como apuntábamos, la peritonitis se puede producir en caso de sufrir una infección, pero también hay una serie de componentes internos del cuerpo que pueden provocarlos. Es el caso de la bilis o los jugos pancreáticos, a lo que hay que sumar el peligro de tener este tipo de inflamación debido a un traumatismo especialmente agudo. Hay varios tipos de peritonitis que se pueden sufrir: primaria, secundaria o terciaria.

La peritonitis primaria se puede producir en personas que estén pasando por un tratamiento de diálisis peritoneal y también entre quienes sufren ascitis. Las posibilidades de que algo así ocurra son elevadas, llegando a ser frecuente en personas a las que el riñón no les funcione de manera adecuada o en aquellas que tengan enfermedades crónicas presentes en el hígado. En el caso de la peritonitis secundaria, los motivos de su aparición se pueden deber a distintas causas que se detectarán en el proceso del análisis del paciente. Una causa habitual es que se produzca una infección durante un proceso de cirugía, pero también puede producirse debido a un absceso o cuando se produce una perforación en el intestino o el estómago. En último lugar, la peritonitis terciaria es menos frecuente, puesto que se produce en personas que se encuentran en un estado crítico. Puede ocurrir como consecuencia de una intervención abdominal en pacientes que han sufrido un fallo multiorgánico.

Síntomas a detectar

¿Creemos que podemos sufrir una peritonitis? Lo más característico de esta inflamación es que se produzca un dolor en el abdomen. Es agudo y viene de repente, produciendo una sensación insoportable para quien lo sufre. De no recibir tratamiento el dolor que puede haber comenzado de una manera concentrada se irá extendiendo a través de toda la superficie abdominal. Junto al dolor es habitual que se manifieste molestia en cualquier tipo de movimiento, así como una sensación poco soportable al hacer algo tan simple como toser. El abdomen se endurece, se produce fiebre, problemas para ir al baño y vómitos constantes. La aparición de unos u otros síntomas depende de cuál sea el tipo de peritonitis que se está sufriendo. Por ejemplo, los pacientes que sufren peritonitis secundaria tienden más a tener altos niveles de fiebre, de forma permanente y con altos índices de temperatura.

Abdomen con peritonitis

Tratamiento

Como de costumbre cuando hablamos de este tipo de enfermedades tan volubles y que se pueden sufrir en distintos niveles y categorías, el tratamiento que se debe seguir variará de un buen número de factores. El proceso más habitual y que recomiendan los especialistas se encuentra en llevar a cabo una intervención quirúrgica que permita solucionar el problema interno que está provocando la inflamación del abdomen. Los especialistas deberán tomar una decisión sobre el tratamiento tomando como base si se trata de una peritonitis bacteriana secundaria, una espontánea o si se ha producido una peritonitis con abscesos. Solo en el primer caso, en el que se produce la peritonitis de manera espontánea, se puede plantear un tratamiento por medio de antibióticos y sin plantear necesariamente una intervención. En los demás casos la intervención no solo es necesaria, sino que resulta urgente.

¿Qué posibilidades hay de éxito y cómo avanza el tratamiento? Una vez más, vuelve a influir el tipo y la gravedad en la que se encontrara el paciente. Tanto la peritonitis secundaria como la terciaria son las más complicadas, puesto que su índice de mortalidad es realmente alto. Puede llegar al 40% y hay que valorar que al sufrirse otras enfermedades de manera relacionada es posible que se produzca el fallecimiento como consecuencia de las otras. En todos los casos se trata de situaciones delicadas. No es tan mortal la peritonitis primaria, que tiene un fuerte índice de recuperación. El principal problema de este tipo de peritonitis es que aún tras el tratamiento es posible que se produzca una recaída, por lo que el riesgo será frecuente y la vida peligrará en numerosas ocasiones.

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