Pautas a tener en cuenta para evitar la obesidad en los niños (I)

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La obesidad es un problema que cada vez afecta a más cantidad de personas en el mundo, tanto adultos como niños, y no se trata solamente de una cuestión estética, sino de cuidar la salud y evitar trastornos cardiovasculares, diabetes, hipertensión u otros problemas que pueden comprometer seriamente nuestro bienestar y salud.

Si un niño tiene sobrepeso u obesidad, es también más proclive a seguir padeciéndolo en la edad adulta. Como en todo, lo mejor que se puede hacer es prevenir, y para ello, en la edición digital de El Mundo.es han salido publicados una serie de consejos para evitar que los pequeños sean obesos:

-Fundamental es el amamantamiento, ya que la leche materna previene muchas enfermedades, entre las que se cuenta la obesidad. Se ha comprobado que los bebés que son alimentados a leche materna tienen menos posibilidades de sufrir obesidad cuando son adultos. Además, cuando al bebé se le da el pecho y está satisfecho, deja de mamar: es un modo de que el centro que regula el hambre en el cerebro se vaya desarrollando, lo que permitirá que, cuando grande, regule mejor la ingesta de alimentos.

Se debe respetar al apetito del niño: y este punto está relacionado con el primero, ya que en caso de que tome biberón, se debe estar dispuesto a aceptar cuando rechace parte del alimento. Hay que tener presente que ni todos los niños toman la misma cantidad de leche ni el mismo niño ingiere las mismas cantidades siempre.

-Cuando el niño es más grande también hay que respetar las elecciones del pequeño: si presenta un estado de salud óptimo, tiene el peso y la talla adecuados para su edad, está activo y come, no hay que obligarlo, por ejemplo, a consumir dos platos y también postre. Es decir, se debe respetar la cantidad de alimento que el niño desea, lo que su organismo le dicta, y no lo que uno piensa que debería ser.

-No utilizar nunca la comida ni refrescos como premio.

Básico: establecer, para toda la familia, un tipo de alimentación saludable. Es decir, se deben incluir platos ricos en fibras vegetales (verduras, legumbres, frutas), pero moderados en grasas (atención con los chocolates en exceso, quesos curados, embutidos, etc.). También incluir carnes y pescados magros, huevos en cantidades apropiadas. Además, se deben preparar los alimentos de las formas más saludables posibles: al horno o hervidos, evitar por el contrario, los fritos.

-Un punto especial es la comida rápida: lo mejor que se puede hacer es evitarla, o en el peor de los casos, reducirla al mínimo. Lo cierto es que este tipo de alimento es de bajo valor nutritivo y rico en grasas perjudiciales y calorías. Tampoco es válido eso de “premiar” al pequeño con una ida a un Fast Food.

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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