Patatas, para conservar nutrientes mejor hervir con cáscara

Patatas con piel

Las patatas representan una parte fundamental en la alimentación de muchas personas. Este tubérculo no es fácil de cocinar aunque nos lo parezca, y el mejor reflejo de ello lo podemos encontrar ya en la memoria meme de nuestro país en relación a cierto plato con un león y una gamba de por medio. Lo que también sabemos es que cocinado de una forma adecuada este alimento se convierte en un excelente complemento para todo tipo de recetas, a ser posible siempre hirviéndolo con la piel. Y es de esto último de lo que hoy hablaremos.

Patatas, mejor hervidas con cáscara

Cuando éramos pequeñitos es muy probable que la piel de la patata no nos gustase, salvo cuando nos la comíamos frita. Nuestras madres se cansaron de repetirnos que la piel de la patata es lo mejor y de enviarnos libros de recetas en los que aparecían distintas ideas para el uso de la patata en este estado. Y ahora hoy día ya estamos totalmente mentalizados de que sí, que hay que hervir la patata con cáscara y dejarla donde está la mayor parte posible del tiempo. Si hacemos eso estaremos garantizando que nuestro cuerpo recibirá ventajas importantes. Por ejemplo, con la cáscara la patata es capaz de proporcionar una elevada cantidad de potasio, mineral que nos sentará de maravilla si lo introducimos en una cantidad considerable a través de la cáscara.

El potasio tiene muchos beneficios para nuestro cuerpo, pero debemos decir que nos aportará un mejor desarrollo en el sistema respiratorio y que también mejorará el nervioso. En todos los términos deberíamos ser conscientes de la importancia de comer patatas hervidas con la piel, dado que estaremos siendo mucho más sanos que si nos comemos las patatas peladas. Y debido a ello os hemos preparado varios consejos que os permitirán convertiros en unos maestros de la patata cuanto antes.

¿Qué patata es la mejor?

Antes de poneros a cocinar será importante que tengáis clara cuál será la patata que prepararéis. Porque hay tantos tipos de patata que posiblemente cuando vayáis a la tienda a comprarla os sorprendáis por la variedad. Teniendo en cuenta que hay casi cien patatas distintas entre las que elegir, algunas muy parecidas unas de otras, lo mejor es que intentemos ir a tiro hecho. En este sentido os decimos que las patatas que deberíais buscar son las que encajan en la categoría A o la categoría B. Hay algunas excepciones, como las patatas que estén dirigidas a un proceso de cocción más extenso del habitual. Pero nos ponemos en el caso de que vayáis a cocerlas de una manera más normal, por lo que solo necesitaréis la versión base.

Patatas para cocinar

En el proceso de elección de los tubérculos también tenéis que fijaros en otro detalle: el tamaño.Si compráis patatas demasiado grandes la cocción será más complicada, y eso posiblemente ya os lo habíais imaginado. Por eso tienen que ser de un tamaño medio y si vais a hervir varias patatas lo más interesante es que sean similares, dado que esto provocará que todas estén hechas al mismo tiempo y os ahorraréis dolores de cabeza con estados distintos de cocción.

Así es el proceso

Cuando lleguemos a casa con nuestra estupenda bolsa de patatas ya estaremos preparados para hacer algún plato característico. Dependiendo de la época del año seguro que encontráis mejores y peores opciones sobre lo que podéis hacer con las patatas. En verano, por ejemplo, una buena ensalada de patata se puede convertir en la reina de la fiesta si tenemos familiares o amigos que toleren comer un plato como este. En cualquier caso, de lo que hay que asegurarse es de que las patatas han sido lavadas de forma correcta antes de pasar al proceso de cocción. El método idóneo es por medio del uso de agua fría. ¿Por qué agua fría y no caliente? La respuesta en este caso está sometida a la práctica, dado que comprobaremos cómo el agua fría produce que la patata no pierda su elasticidad. Cuando ya la tengamos lavada podremos pasar a su cocción.

Como habremos puesto un recipiente para cocer la patata, habrá que esperar a que esté hirviendo y en ese momento echar al agua una dosis de sal, así como la patata. El motivo de poner estos dos ingredientes al mismo tiempo se encuentra en no estropear la patata debido al contacto con la sal. El proceso de cocción en este momento no será instantáneo, ni mucho menos, dado que requeriremos un máximo de media hora comprobando el estado en el cual se encuentra la patata. ¿Y si no sabes si se ha terminado de cocer? Lo más probable es que tengas que tener un poco más de paciencia, dado que el principal problema es que las patatas no hayan terminado la cocción. Como medida preventiva de un mal plato a lo que te invitamos es a que pinches un poco una de las patatas para ver en qué estado de cocción se encuentra.

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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