Otra postura de yoga para estirar hombros, pecho y cuello

Postura de yoga

Hacer uso de una buena postura de yoga os permitirá disfrutar de un gran número de beneficios en vuestra vida diaria. Cuando menos os lo esperéis ya estaréis notando en vuestro cuerpo las mejoras que os aportará practicar yoga de forma frecuente. Solo tendréis, eso sí, que aprender a realizar determinados movimientos. Anteriormente ya os enseñamos a poner en práctica movimientos específicos dirigidos a prevenir el dolor de cabeza. En esta ocasión nos vamos a concentrar en los hombros, el pecho y el cuello, a fin de que los tengáis mucho más relajados y evitéis posibles consecuencias de las malas posturas.

Postura de yoga para estar relajados

Vamos a comenzar poniendo en práctica la postura conocida como del delfín. Ya sabéis que la mayoría de posturas de yoga emanan un pensamiento inspirador hacia la imagen de animales y criaturas vivas de todo tipo de estilos. Es el caso de esta posición, en la cual debemos comenzar sentados sobre nuestras rodillas. Lo primero que tendremos que hacer será inclinarnos hacia una posición delantera hasta el momento en el cual notemos cómo desde las manos hasta los antebrazos están tocando el suelo. Desde esta posición, en la cual nos tenemos que asegurar de que las palmas de las manos estén en una dirección enfocada hacia nosotros, levanta las rodillas. Los antebrazos tienen que hacer fuerza, dado que serán los que hagan presión mientras vamos notando cómo el coxis realiza un movimiento de elevación hacia arriba. En este caso lo ideal sería que continuaras el movimiento estirando las rodillas, pero nos conformaremos si las consigues doblar. Cuando alcances la posición quédate 60 segundos y luego dobla las rodillas de nuevo para regresar a la posición inicial.

Otras posturas de animales

Como decíamos antes, los animales y el yoga están muy unidos, sobre todo en las posiciones que refuerzan nuestros hombros, el cuello y el pecho. En este caso hablamos de lo que pueden aportar a nuestra rutina de yoga la incorporación de las posturas correspondientes al gato y la vaca. Nuestro movimiento inicial en este caso será partir de una pose neutral en la cual estaremos sentados en las rodillas y las manos. Tendremos que asegurarnos de que cuello y espalda están alineados, mientras que la mirada permanece enfocada hacia el suelo. Inhala y comienza un movimiento hacia la parte superior, levantando el pecho en paralelo a los glúteos. Esta misma acción la debes combinar con un movimiento que te lleve a levantar la cabeza. Ahora exhala mientras pasas a la posición en la cual habías comenzado. Puedes repetir esta misma posición o tienes la oportunidad de saltar a la siguiente posición, que ahora será la del gato. Si quieres seguir con la rutina de la vaca, podrás comenzar con el gato después. Cuando lo hagas cambia la orientación de la cabeza y enfócala mirando al suelo. La columna debe hacer lo contrario, en vez de ir al suelo irá al techo. El cuello déjalo neutral para no forzarlo y recuerda que en este paso es importante que no excedas la flexión, puesto que la barbilla debe quedar alejada del cuello. Intercambiando entre los movimientos de yoga de la vaca y el gato notarás una gran mejora en las tres partes del cuerpo que estamos recomendando cuidar a través del yoga.

Posición del niño

Y como os hemos hecho pasar por varias posiciones que pueden ser un poco más complicadas que otras si sois principiantes, queríamos terminar con una mucho más sencilla. Se trata de la posición del niño, la cual seguramente ya habréis practicado en más de una ocasión. En esta posición comenzamos también en el suelo, esta vez arrodillados, pero dejando las rodillas de forma que estén abiertas. Mientras estemos en esta posición los pies deberían estar tocándose, siendo algo fácil de comprobar. Luego siéntate, peor esta vez hazlo sobre los talones, algo que también te sonará de otras posiciones habituales del yoga. Ahora realiza el movimiento de exhalado y ve bajando el torso. Baja y baja para notar que ya estás en una posición paralela a las rodillas. Los brazos deberían estar en una posición trasera, realiza un movimiento de estiramiento del cuello, pero siempre asegúrate de que los hombros están relajados. Recuerda que el yoga invita a la relajación y a que desconectemos en cada uno de los movimientos que hagamos. A diferencia de otros de los movimientos que hemos practicado hoy, con la posición del niño es necesario que mantengamos la acción que hemos hecho durante varios minutos. Después lo repetiremos.

Adoptar la mejor postura de yoga es importante si queremos que siempre nos encontremos de forma idónea. Os recomendamos practicarlo de forma frecuente para que vuestro cuerpo siempre se encuentre descansado y que no sufráis tanto el estrés del día a día. También hay que recordar que aunque ya hemos hablado de buenas posiciones todavía hay muchas más que podéis poner a prueba, así que os animamos a que hagáis vuestras propias pesquisas y que siempre busquéis las que encajen mejor con vosotros.

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