¿No puedes meditar? Causas que te lo impiden

¿No puedes meditar? problemas posibles

¿No puedes meditar? Tenemos que decirte que no estás solo, hay miles de personas que se encuentran en tu misma situación. Y es algo que no resulta agradable, sobre todo cuando sabemos que meditar nos podría ayudar a superar ciertos problemas. Pero por una u otra razón hay causas que nos lo impiden. Hoy lo que vamos a intentar hacer es profundizar en estas causas para comprobar qué es lo que puede estar bloqueando tu proceso de meditación. Y así, con un poco de esfuerzo, quizá llegamos a echaros una mano para que podáis comenzar a meditar de forma adecuada.

¿No puedes meditar? Quizá no vacías tu mente

Pongamos un ejemplo para ver si os suena familiar. Os tumbáis en la cama dispuestos a meditar. Cerráis los ojos y os dejáis llevar por el sonido ambiental que habéis puesto en vuestro móvil. Todo es relajación, menos los pensamientos que tenéis en la cabeza. Estos os llevan hacia algo distinto: los nervios, las preocupaciones y el repaso a todo lo que tenéis que hacer. Son muchas preocupaciones en la cabeza. Tenéis que pensar en la cena, porque no sabéis qué prepararéis, tenéis trabajo pendiente, los niños están aburridos y tenéis que atenderlos, todo son preocupaciones y problemas. Algún familiar os repite “tienes que relajarte”. Pero te enfadas, porque ¿cómo se relajan las personas? Es tan fácil de decir y tan difícil de hacer…

Así que la meditación, bajo esa situación, no funciona. Una recomendación es que adoptemos la meditación mindfulness, con la cual se adopta un punto de vista distinto. Lo que hacemos en este tipo de meditación es ser conscientes de nuestros pensamientos, de nuestras preocupaciones, las entendemos y las asimilamos. Nos dejamos rodear por ellas, pero de forma ordenada y comprensible. Así podemos llevar a la meditación, pero con un proceso distinto que es necesario en estos casos.

O no le dedicas tiempo

Hay personas con problemas de meditación relacionados directamente con la falta de tiempo para dedicarle a este proceso. Seguro que también os ha ocurrido alguna vez. Tenéis las horas del día contabilizadas. Las habéis ajustado al milímetro y no sabéis de dónde sacar más tiempo. Así que ni mucho menos le podéis dedicar un rato a la meditación. ¿Qué hacéis entonces? Deberíais luchar contra este pensamiento y dedicarle unos minutos al menos a meditar. El motivo es que este proceso os potenciará, os permitirá ser más productivos y llegar a unos mejores resultados gracias a la relajación que obtengamos. Por lo tanto, no es que perdamos tiempo, sino que lo que haremos será exprimir más el que nos quede.

¿No puedes meditar? posibles problemas de ello

Siempre te quedas dormido

No es algo raro. Hay quien cuando comienza a meditar se siente tan relajado que lo único que pasa es que acaba durmiéndose en el proceso. Pensamos en el ambiente agradable y a los pocos minutos de estar meditando nos vemos sumergidos en un profundo sueño. Lo que hay que saber es que esto no es algo malo del todo. Muchas personas meditan para dormir y descansar mejor, mientras que otras se aprovechan de esta técnica a fin de tener un punto de apoyo desde el cual conseguir un estado de salud más saludable al encontrarse más descansados. Pero si tienes asuntos pendientes que requieran meditación, lo mejor será que meditéis en momentos del día en los que no estéis tan cansados como en otros casos. Quizá, por ejemplo, no sea lo más recomendable que meditéis después de comer, porque sabemos que a esa hora somos víctimas fáciles del sueño.

Lo acabas dejando

Uno de los obstáculos de la meditación es que no somos constantes con ella. Meditamos un día y nos olvidamos de ello durante dos semanas debido a que nos dejamos llevar por ese estrés del día a día del que hemos hablado antes. Es importante que busquemos los huecos, que dediquemos tiempo suficiente a cada proceso y que estemos al tanto de la relevancia que tiene meditar de una forma periódica. Porque cuando abandonemos el proceso de manera continuada ya no será nada fácil que volvamos a él y nos estaremos perdiendo todos los beneficios de la meditación. Así que antes de que esta actividad se convierta en solo un recuerdo del pasado, actúa e incorpórala, aunque sea en pequeños periodos de tiempo.

Crees que no funcionará

Nosotros mismos podemos llegar a ser nuestros mayores enemigos, sobre todo cuando nos repetimos mentalmente que la meditación no hará nada por nuestra vida. Está claro que si estamos jugando una batalla interna en la cual aportamos una gran carga negativa a nuestra mente será difícil ver los beneficios de este proceso. Es fundamental que confiemos en nosotros mismos y en que la meditación nos ayudará tal y como ha ayudado antes (y sigue ayudando) a millones de personas en todo el mundo. Con esfuerzo todo el mundo puede sacar buenos resultados de ello, así que solo es cuestión de creer. ¿Todavía no puedes meditar? Busca el motivo que te lo impide y ponle solución cuanto antes, ¡suerte!

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Acerca de Flor Milano

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