Modera tu consumo de carnes rojas y procesadas

carnes y cáncer

Un nuevo estudio corrobora que el consumo de carnes rojas y procesadas debe ser moderado, ya que de lo contrario eleva el riesgo de muerte, sobre todo, en lo relacionado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer y enfermedad cardíaca.

Este reciente trabajo, que salió publicado en la revista especializada Archives of Internal Medicine, fue llevado a cabo por investigadores del Instituto Nacional de Cáncer en Rockville, los Estados Unidos, y al tiempo que advirtió sobre la necesidad de evitar o moderar el consumo de este tipo de carnes, aconsejó, en cambio, reemplazarlas por carnes blancas.

Es que, según los resultados de este trabajo, una mayor ingesta de carnes blancas estaría asociado, por el contrario, a un menor riesgo general de muerte y, en especial, de muerte provocada por cáncer.

El equipo científico, liderado por Rashmi Sinha, analizó dicha relación en más de medio millón de individuos pertenecientes a los Institutos Nacionales de Salud, de edades comprendidas entre los 50 y 71 años, al momento del comienzo del estudio, en 1995.

Así, los participantes completaron en aquél momento cuestionarios sobre sus hábitos alimentarios y sobre su consumo de carnes, de todo tipo. Durante los siguientes diez años, los especialistas se mantuvieron al tanto de la vida y devenir de estos individuos a través de los ficheros nacionales de seguridad social y mortalidad.

Durante este seguimiento murieron unos 47.976 hombres y 23.276 mujeres, y de estos datos los investigadores encontraron que la quinta parte de hombres y mujeres muertas tuvieron un mayor riesgo de mortalidad general, tanto por enfermedad cardíaca como por cáncer inclusive, eran los que más carnes rojas consumían: un promedio de 62,5 gramos por 1.000 calorías al día.

En cambio, quiénes consumían menor proporción, del orden de 9,8 gramos por 1.000 calorías al día, tenían el menor riesgo de mortalidad. Una relación similar se evidenció en cuanto a la ingesta de carnes procesadas.

En contraste, esta relación fue a la inversa con respecto al consumo de carnes blancas: los que comían las mayores cantidades tenía un riesgo significativamente menor de mortalidad general, sea cáncer o por otras causas que los que tomaban menores cantidades.

De forma global, cerca del 11 por ciento de las muertes en hombres y el 18 por ciento en mujeres podrían evitarse si se disminuyera el consumo de carne roja y procesada a los niveles menores.

Los investigadores señalan que existen varios factores que podrían incidir en la mayor mortalidad de los consumidores de carnes rojas: los componentes cancerígenos que se forman durante la preparación de la carne a altas temperaturas, o que es una importante fuente de grasa saturada, que se ha asociado con el cáncer de mama y colorrectal, por ejemplo.

Además, el bajo consumo de carne se ha asociado con una reducción de los factores de riesgo de la enfermedad cardiaca, incluyendo la presión sanguínea más baja y los niveles de colesterol.

Vía Europapress.es

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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