
Para aquéllas personas que se levantan temprano por las mañanas, se preparan y salen a trabajar, ni bien llega la primera hora de la tarde, lo más natural es que sientan ganas de hacer una pausa por unos minutos y dormir una siesta. En lo personal, unos pocos minutos de “desenchufe” me sientan más que bien.
De acuerdo a un artículo publicado por la revista norteamericana Newsweek, cerca del 40 por ciento de las personas de ese país duermen la siesta en algún momento del día, según datos que se desprendieron de encuestas realizadas por la “Fundación Nacional del Sueño”.
De hecho en los Estados Unidos se viene dando un fenómeno un tanto curioso: a muchos de estos trabajadores parece que se les permite dormir la siesta en sus mismos lugares de trabajo. Cerca de un tercio de los participantes encuestados dijeron que sus empleadores les permiten tomarse un pequeño break sin inconvenientes.
Cada vez hay más evidencia que asegura que dormir la siesta en el día ayuda a mejorar la memoria, la creatividad y a mantenerse más alerta.
Asimismo, un reciente estudio de
Los expertos aconsejan tomarse unos 20 minutos por día para destinar a la siesta, según dicen, es el tiempo justo y necesario para lograr sus beneficios. Si uno excede este tiempo, lo más probable es que obtenga el efecto contrario: se sienta más dormido y “lento” luego.
NdB: Mi único interrogante y, que no he podido encontrar, es dónde dejan hacer sus siestas a los trabajadores: ¿será en sus automóviles? o ¿en el mismo escritorio?…
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