
La equinácea (también llamada echinacea) es una planta empleada en la herbolaria desde tiempos remotos, que produce varios efectos beneficiosos sobre la salud y el organismo, y entre sus muchas propiedades, destaca una en especial: la de fortalecer el sistema inmune y, por lo tanto, la de ayudarnos en la prevención de resfriados u otro tipo de infecciones.
Esta planta es una de las más recomendadas a la hora de activar de forma natural nuestras defensas y proteger nuestro organismo de agentes externos. Es una de las más conocidas y empleadas en el ámbito de las hierbas medicinales como inmunoestimulante, y existe en tres variantes más empleadas: Equinacea Angustifolia, Equinacea Purpúrea, Equinacea Pallida.
Veamos entonces, en modo general, cuáles son las propiedades de la equinácea:
-Como hemos dicho, una de las más importantes es la de ser inmunoestimulante, es decir, la de reforzar el sistema inmunológico fortaleciéndolo de modo tal que resista mejor la agresión de agentes externos, como virus, bacterias, bacilos y/o sustancias tóxicas.
-Otra de sus propiedades es la de actuar como antiséptica y anti inflamatoria. Aumenta, por caso, la resistencia de la piel contra el ataque de bacterias, virus y hongos. Su acción anti inflamataria se ha documentado desde la década del 50 del siglo pasado gracias a sus efectos benéficos en el tratamiento de pacientes con artritis, entre otras afecciones en donde la inflamación es parte importante del cuadro.
-También tiene acción cicatrizante, ya que favorece la producción de los fibroplastos, es decir, de las células específicas de la piel que participan en el proceso de cicatrización. Así también, esta planta protege contra la acción de los radicales libres en la piel, por lo que es un potente antioxidante y actúa retardando el envejecimiento celular.
-La equinácea se sabe también contiene ciertos principios activos (arabinogalactano) que estimulan los macrófagos (células de defensa) que producen moléculas esenciales que estimulan otras células para la destrucción de células antitumorales, es decir, que tiene también una acción antitumoral.
Vía Enbuenasmanos