
Hay una frase, bastante popular por cierto, que enuncia que si la orina no es clara, de una tonalidad apenas coloreada, entonces es señal que de se está deshidratado. Pues bien, ¿que hay de cierto en esta afirmación?
Muchos expertos sostienen que sí, efectivamente, el color de la orina puede indicar si se está bien o deficientemente hidratado, y que debe ser clara ya que, de lo contrario, sería señal de que no estamos bebiendo suficientes líquidos.
Esta creencia podría decirse es una verdad a medias: si bien es cierto que puede llegar a ser un indicativo de falta de hidratación, no siempre es así, también puede deberse al mismo proceso de ósmosis, a una mayor cantidad de sustancia a disolver en una misma cantidad de orina, es probable que el color resultante sea más fuerte.
Vía 20minutos.es
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